Ubicado en la comarca de Sanabria, se sitúa a 99 kilómetros de la capital provincial.
El pequeño pueblo de Asturianos, en senabrés Esturianos) se encuentra ubicado en la provincia de Zamora y cuenta con una población de 252 habitantes.
Ubicado en la comarca de Sanabria, se sitúa a 99 kilómetros de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la autovía de las Rías Bajas A-52 entre los pK 67 y 70 y por la carretera N-525 que discurre paralela a la autovía. El término municipal incluye las localidades de Cerezal, Entrepeñas, Lagarejos, Rioconejos, Villar de los Pisones y Asturianos, esta última en calidad de cabecera del municipio.
El lugar estaba habitado con anterioridad a la llegada de los romanos por tribus Astures, concretamente Zoelas, que se asentaban en un paraje cercano denominado cerro del Castro o Castro de Curucuta, en las cercanías de Curunda,[12][13] capital de las tribus Zoelas.
En la época romana se encontraba cercano al importante enclave romano de Petavonium, situado en Rosinos de Vidriales, así como a la calzada vía XVII que unía Asturica Augusta, hoy Astorga, con Bracara Augusta, la actual Braga, en el vecino Portugal.
Tras la caída del Imperio romano, todo el territorio encuadrado en la anterior provincia de la Gallaecia pasó a formar parte del Reino suevo, hasta su dominación por el Pueblo visigodo primero y por los árabes después, a partir del siglo VIII.
Su topónimo actual, Asturianos, nos conduce a los tiempos de la Reconquista realizada en la Edad Media por el Reino de León, cuando el pueblo actual fue repoblado con gentes de la cornisa cantábrica, principalmente de Asturias, que encontraron en las faldas del Castro excelentes pastos y fuentes para sus ganados.
No obstante, la mención más antigua que se conserva de Asturianos data del siglo XII, en el reinado de Alfonso VII de León, cuando aparece mencionado como una de las villas donadas al Monasterio de San Martín de Castañeda. No mucho tiempo después, disfrutó del privilegio «De Pechar y de Servicios Reales»
Después de la independencia de Portugal del Reino de León en 1143, Asturianos sufrió por su situación geográfica los conflictos bélicos desencadenados entre ambos reinos por el control de la frontera, hasta quedar establecidas definitivamente las lindes en el siglo XIII.
En Asturianos recibió el rey Fernando el Católico el aviso de la llegada de su yerno don Felipe el Hermoso, quien había desembarcado en el puerto de La Coruña, encuentro que se celebraría posteriormente en Remesal y que fue preparatorio de lo que posteriormente se sentenció con la Concordia de Villafáfila.
Desde el fin de la Edad Media, Asturianos fue una de las localidades que se integraba en la provincia de las Tierras del conde de Benavente, encuadrado en la receptoría de Sanabria, dentro del Reino de León, que mantuvo buena parte de sus leyes, normas y privilegios hasta el siglo XIX, aún formando parte de la Corona de Castilla desde 1230.
Durante la Guerra de la Independencia Española contra el Imperio de Napoleón, en uno de los intentos napoleónicos por invadir Portugal, tuvo lugar la batalla del Prado de la Marquesa, entre tropas hispano-lusas y francesas, en las praderías situadas al sur de las poblaciones de Otero de Sanabria y Asturianos, siendo afectadas también por los movimientos militares las cercanas localidades de Puebla de Sanabria, Calabor, Mombuey, y Rionegro del Puente entre otras.
Asturianos es uno de los municipios donde tradicionalmente se hablaba el Idioma asturleonés, hoy casi desaparecido pese a los esfuerzos realizados para su conservación por Asociaciones Culturales como Furmientu, la Asociación Cultural Faceira, El Teixu, y otras, así como a los reiterados requerimientos realizados por la Unesco a las administraciones españolas para su estudio y protección.
Que ver
Destaca el retablo mayor y los retablos laterales de la iglesia parroquial de Asturianos que recientemente han sido rehabilitados. El retablo mayor comenzó a construirse en 1652 por Jerónimo del Campo, aunque no se pintó hasta 1685 y posteriormente fue modificado en 1712, según la documentación estudiada a la hora de acometer la rehabilitación. La composición se completa con los dos retablos laterales que están dedicados a la Virgen de Guadalupe y la Virgen del Rosario y que pertenecen a la primera mitad del siglo XVIII.
Arquitectura
Su arquitectura cuidada responde a las características propias de su comarca y en el que se observa un claro cuidado de no romper esa armonía.

Iglesia de la Asunción. Fotografía: Wikipedia/Arbaborix

Ermida da Nosa Señora. Fotografía: Wikipedia/Adrián Estévez.
De entre sus inmuebles destaca su iglesia, dedicada a la advocación de Nuestra Señora de la Asunción. Se encuentra situada en las afueras del casco urbano, al pie del Camino de Santiago sanabrés, y externamente muestra una monumentalidad destacada, reflejo de su categoría e importancia pasada. En su interior destacan tres retablos barrocos recientemente restaurados y pertenecientes a la primera mitad del siglo XVIII. El retablo mayor se comenzó a construir en 1652, aunque no se pintó hasta 1685, para posteriormente ser modificado en 1712. Su obra ha sido atribuida Jerónimo del Campo, artista de la época. En los laterales existen otros dos retablos coetáneos, dedicados a la Virgen de Guadalupe y la Virgen del Rosario. También es gótica la pila bautismal situada junto al altar. Además, en su interior se pueden observar diversas imágenes procedentes de distintas épocas.
En el pueblo también se encuentra la ermita de Nuestra Señora del Carmen. Templo que se caracteriza por su modernidad y notable sobriedad exterior. En su interior se conservan varios retablos barrocos del siglo XVIII. En su interior se encuentra la imagen de la Virgen del Carmen, patrona de la localidad y objeto de una populosa romería que se celebra durante el fin de semana siguiente al día 16 de julio





