Un año más Astorga revive la ceremonia de la Zuiza la cual se celebra cada tres años, siendo la última vez que procesionó en 2023. El municipio guarda el paño en una arqueta con tres llaves y solo puede salir de allí para actos de dimensión nacional y siempre con honores que hoy son los de Capitán General.

Fotografía: Martínezld
.
Una vez más, la ciudad de Astorga organizó la procesión cívica de La Zuiza. Un acto perfectamente organizado y de una gran vistosidad y colorido, con toda la Ciudad de Astorga volcada en esta iniciativa. Además hizo un día espléndido, lo que contribuyó a realzar el evento.

Fotografía: Martínezld

Fotografía: Martínezld
A partir de las 11,00 horas partía desde la Plaza Mayor de la bimilenaria ciudad de Astorga la procesión de «la Zuiza» camino de la Catedral. Una procesión que cada tres años organiza el Ayuntamiento de Astorga y la Cámara de Comercio de Astorga como heredera de aquellos viejos gremios. Abría el cortejo un zuizon a caballo (que el sábado anunciaba el evento por las calles de la capital maragata) al que seguía una banda de música y un grupo de maragatos con su traje regional.

Fotografía: Martínezld

Fotografía: Martínezld
En la procesión participaban los dos pendones de Clavijo (el custodiado en Astorga y el custodiado en la localidad riojana de Clavijo) acompañados por segunda vez por el Milagroso Pendón de San Isidoro de León. Por tal motivo se pudo ver desfilar juntos dos de los pendones históricos del Reino de León.

Fotografía: Martínezld

Fotografía: Martínezld
El cortejo lo componía además una escuadra de arcabuceros que iban disparando al aire, produciendo un ruido ensordecedor, las doncellas de Clavijo ataviadas con sus vestimentas medievales y tras ellas, escoltado por los maceros del Ayuntamiento de Astorga, los dos pendones de Clavijo seguidos de la banda de música de Astorga. Procesiona también los restos del viejo pendón guardados en un arqueta cerrada con tres llaves y solo sale para actos de dimensión nacional y siempre con honores que hoy son los de Capitán General.
Finalizando esta procesión cívica iban las primeras autoridades civiles tanto de Astorga, con su alcalde a la cabeza como de Clavijo (La Rioja), el marqués de Astorga y diversas autoridades militares. El acto lo cerraba la banda de música y una compañía del RALCA 63 con base en Astorga.
Llegados a la Catedral se ofició la tradicional misa y tras la misma, la procesión retornó de nuevo a la Plaza Mayor de Astorga. Previamente como ya es tradición la comitiva realizó una parada para rendir homenaje a los caídos en el monumento a los Sitios de Astorga en la Plaza de Santocildes en torno a la 1 de la tarde.
Ya en la plaza Mayor hubo un desfile de los grupos participantes, las doncellas, los Zuizones, el Regimiento de Artillería de Astorga y las bandas Nazareno y Soledad y la Banda Municipal de Música de Astorga, recogiéndose el pendón en la casa Consistorial, en medio del ruido que producían los estruendosos zuizones que disparaban al aire su arcabuces, hasta dentro de 3 años en que el Pendón de Clavijo volverá a recorrer de nuevo las calles de la capital maragata

Fotografía: Martínezld
.
Los orígenes
El día 15 de julio de 1465 el Rey Enrique IV creó el Marquesado de Astorga en la persona de Don Álvaro Pérez Osorio, Conde de Villalobos y “Alférez del Pendón de la Divisa”.

Fotografía: Martínezld

Fotografía: Martínezld
Es decir, con dignidad de portador de la bandera en caso de guerra, como lo habían sido sus antecesores por lo menos desde que Luis Osórez la había llevado a la Batalla de Clavijo para luego conservarla en su torre de Astorga como símbolo de la grandeza de su estirpe y que marcaba el testimonio de aquella batalla, que significó, gracias al milagro de Santiago, el verdadero comienzo orgánico de la Reconquista y del Santiaguismo español que, hecho suyo por los Reyes de León, adquirió vuelo de universalidad con “Camino de Santiago” que por Astorga pasa.

Fotografía: Martínezld

Fotografía: Martínezld
Uno de los primeros actos del Marqués fue el de otorgar a la ciudad de su nuevo Señorío, participación en el alto honor que la historia le había conferido, de guardar y venerar la Bandera de Clavijo, como signo, el más alto, de la creación de España. Por eso, hizo entrega al “Justicia y Regimiento de la Ciudad de Astorga” de la Bandera, constituyéndose el Municipio en depositario de ella y pactándose la realización de determinados ceremoniales que se le habían de rendir desde entonces.

Fotografía: Martínezld
El municipio guardaría su paño en una arqueta con tres llaves y solo podrá salir de allí para actos de dimensión nacional y siempre con honores que hoy son los de Capitán General. Y una vez al año sería llevada procesionalmente a la catedral, abandonando el Marqués al Cabildo, como tributo de recepción de ella, 60.000 maravedies.

Fotografía: Martínezld

Fotografía: Martínezld
Para este acto el Marqués designaría al portador de la Bandera y el Municipio los elementos de su escolta, que serían un vecino de cada casa de la ciudad y cuatro con cirios encendidos; y la Zuiza, constituida por hombres de los Gremios del trabajo, cuyos miembros vestidos de Zuizones, realizarían el transito a la Catedral, alardes de arcabucería y estampida de pólvora en honor de la Bandera, según a las Zuizas Caballerescas, imponía la constumbre de Europa (Tanto impresionaban a las gentes estos alardes, que Zuiza se denominó siempre al conjunto todo de la ancestral ceremonia).
La procesión, siguiendo la línea de calles del Camino de Santiago, llegaría a la Catedral. En el atrio la recibiría el Cabildo con la imagen de la Virgen Blanca. Y bajo palio, ya en el coro, el Corregidor se sentaría en la silla del Dean. el portador de la Bandera en la Chantre, el Regidor más antiguo en la “que está junto a ella” y el resto de la Corporación Municipal y los hombres de la Zuiza en la “Vía Sacra”.

Fotografía: Martínezld
Al finalizar la Misa Pontifical, el portador de la Bandera recibiría una ración de pan y vino, que era la propia de los Canónigos. De regreso al Municipio, la comitiva habría de ser obsequiada con agua de limón, dulces secos y “chocolate” (así consta en documentos de 1746).

Fotografía: Martínezld

Fotografía: Martínezld
Entrado en el S. XVI tan deteriorada estaba la Bandera, que hubo de elaborarse de ella una réplica para, dentro de su paño, coser y guardar los trozos del antiguo. Y ello hasta la “Real Provisión del Felipe V” que en el año 1728 reordena la ceremonia y encarga de su organización a la “Justicia y Regimiento de la Ciudad de Astorga y su Comarca”, que es quien ha de asignar, a partir de entonces, todos los elementos y acompañamientos de la Bandera y sobre todo los de la Zuiza que los Gremios, así lo aceptaron y obedecieron.
Y así se vino celebrando la Zuiza hasta la Guerra de la Independencia, durante la que Astorga creó el llamado “Batallón de Clavijo”, y siguió entonces y después el Municipio manteniendo su exaltación a la Bandera, tanto en “rendirla honores en sus salidas”, como en la restauración que de ella se hizo, con protocolo de acto solemne, cuando en 1948 se procedió a extraer de la réplica del S. XVI los paños de la originaria y colocarlos, entre dos cristales lacrados y sellados, en la tradicional arqueta donde hasta el citado siglo se habían encerrado.

Fotografía: Martínezld
En 1994; y con motivo de la Expoastorga, el Municipio Astorgano de acuerdo con el Obispado y con la Cámara de Comercio e Industrial de Astorga, que asume la representación de los antiguos Gremios del trabajo, procede a restaurar la llamada “Ceremonia de la Zuiza” por ser ella la expresión de la identidad más profunda de la ciudad y su historia, y ello, dentro de las normas marcadas al Municipio por la Real Provisión de Felipe V que ha de estimarse





