Miembros de la Asociación de Geólogos GeoSen recorren durante cuatro días varios enclaves de la minería aurífera romana para analizar su estado de conservación y los retos que plantea su preservación. La visita se enmarca en el proyecto Aurvillage, impulsado por el grupo GEOINCA de la ULE, y ha permitido observar los efectos de los incendios del verano de 2025 y las lluvias posteriores en Las Médulas y el patrimonio minero de La Cabrera

León, 2 de noviembre de 2026. Conocer cómo los romanos explotaron el oro en la provincia de León hace dos mil años implica también estudiar cómo se conservan hoy los vestigios de aquella actividad. Un proyecto en el que se enmarca ‘Aurvillage’, impulsado por el grupo de investigación GEOINCA de la Universidad de León y financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que busca trasladar a la sociedad el conocimiento científico acumulado sobre la explotación romana del oro y su impacto en el paisaje.

En este contexto, investigadores de la ULE e integrantes de la Asociación de Geólogos Senior GeoSen -Geología, Sociedad y Desarrollo-, han recorrido durante cuatro días algunos de los principales enclaves de la minería aurífera romana de la provincia para conocer su estado de conservación y profundizar en los retos que plantea la preservación de este patrimonio. La visita ha permitido también observar los efectos de los incendios forestales del verano de 2025 y de las lluvias posteriores sobre las antiguas explotaciones y sus infraestructuras.
La colaboración con GeoSen, integrada por profesionales con amplia experiencia en investigación y docencia en ciencias de la Tierra, permite, según señala el investigador y director del proyecto Javier Fernández Lozano, incorporar una mirada experta al estudio de estos yacimientos, “clave para comprender mejor la evolución de estos enclaves y contribuir a su conservación”.
El itinerario diseñado por la Universidad de León ha incluido explotaciones situadas en el entorno del Teleno, como las de Filiel, así como otros enclaves vinculados a la minería romana. Durante el recorrido, los participantes han conocido las grandes obras hidráulicas construidas para conducir el agua hasta las explotaciones y han abordado la relación entre los procesos geológicos y la formación de recursos minerales como el oro y el wolframio. Los recientes terremotos registrados en el Bierzo han servido también para explicar el papel de las fallas en la circulación de fluidos y su relación con la formación de yacimientos minerales.
Precisamente, las Médulas, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1997, han sido uno de los puntos destacados de la visita. Allí, los geólogos han podido observar los efectos del fuego y de los procesos erosivos asociados a las lluvias posteriores, así como valorar sus posibles consecuencias para la conservación de la red hidráulica romana.
Parte del recorrido se ha centrado, además, en el patrimonio minero de la Cabrera y en los indicios que condujeron a los romanos hasta Las Médulas. La explotación de las terrazas fluviales de los ríos Cabrera y Sil dejó restos de antiguos sedimentos auríferos que aún se conservan próximos de los cauces actuales. Estos vestigios que, según recuerda Fernández Lozano, permiten reconstruir la búsqueda y explotación del oro en el territorio y comprender la dimensión de una actividad que transformó profundamente el paisaje leonés.
A través de AURVILLAGE, la Universidad de León busca acercar a la ciudadanía los resultados de décadas de investigación científica sobre la minería aurífera romana mediante un documental, una guía audiovisual e interactiva de los principales enclaves y actividades divulgativas en municipios y centros educativos. La iniciativa pretende explicar cómo funcionaban estas explotaciones y cómo modificaron el territorio, para que este patrimonio histórico, geológico y paisajístico sea mejor conocido y valorado por la sociedad.





