No me volveré de hierro. ¡Qué dura Semana Santa!
. ¡Qué dura Semana Santa! ¡Y cuánto padecimiento! Mas no hay Cristos en las calles ni Dolorosas ni Encuentros ni limonada en los bares, ni globos ni movimientos de gente que anhela ver en la calle del Convento al Cristo […]








