Un Buscyl que se montó como medida electoralista, “sin planificación, sin contar con lo necesario y de manera imprevista”, y sin que Mañueco haya comprometido a día de hoy su mantenimiento futuro ni en qué condiciones.
El PSOE garantiza la puesta en marcha de un nuevo mapa concesional de transporte en Salamanca y Castilla y León que asegure la movilidad y la comunicación de todos los ciudadanos, “vivan donde vivan”, tanto con la capital de la provincia donde residan como con el resto de ciudades en la Comunidad, algo que es competencia “única y exclusivamente de la Junta”. Todo ello sin que el PP, “en casi cuarenta años”, ni Mañueco, “se hayan dado por enterados y sin que sea posible a día de hoy”.
Esta es una de las propuestas principales, entre otras, en materia de transporte interurbano que los candidatos a Cortes por el PSOE de Salamanca, Fran Díaz y Noelia Merino, denunciaron en rueda de prensa a las puertas de la Estación de autobuses de Salamanca.
Fran Díaz, ha aprovechado la ocasión para denunciar el funcionamiento del Buscyl, que ha calificado y definido como “un verdadero desastre” con marquesinas, paradas y pantallas informativas “que continúan sin funcionar a pesar del dineral que costaron”.
Los lectores de código QR y de tarjetas “tampoco están operativos, obligando a los conductores del autobús a permitir el acceso a todos sin ningún tipo de control, “tengan o no tengan billete válido”, ha denunciado el candidato socialista.
“¿Que pasaría si hubiera un accidente, o cómo pueden los usuarios hacer una reclamación si no cuentan con resguardo o justificante?”, se ha preguntado. “Esto es una indecencia que hay que solucionar” con un cambio de gestión en el gobierno de la Junta y un nuevo modelo de movilidad. “Los salmantinos merecen un transporte digno, de calidad, moderno y que cubra sus necesidades”, ha aseverado, que diste mucho de “las ocurrencias y la propaganda” del señor Mañueco.
Por su parte, Noelia Merino, ha puesto el foco y se ha centrado en la situación actual del transporte metropolitano que une el Alfoz con Salamanca capital, con autobuses “que tienen más de un millón de kilómetros en sus ruedas” y vehículos “de segunda mano”, traídos “de no se sabe dónde”, para reforzar la flota y que “dejan tirados a los usuarios un día sí y otro también por avería o se incendian en plena marcha”, entre otras muchas deficiencias tanto en materia de seguridad como en sostenibilidad, eficiencia, itinerarios o frecuencias, “un servicio que no cumple ni cubre las necesidades actuales y que deja mucho que desear”.
La también alcaldesa de Carrascal de Barregas ha arremetido también contra el Buscyl, “no contra la gratuidad de los autobuses” con la que se ha mostrado conforme, sino con la forma de ponerlo en marcha. “Es un auténtico caos donde nada o casi nada funciona”, ha insistido, en referencia a los lectores de QR, las pantallas informativas, las paradas inteligentes o autobuses abarrotados, “donde se accede en avalancha” sin orden ni control “y donde no se garantiza ni que se pueda viajar en tiempo y hora ni siquiera destino”.
Un Buscyl que se montó como medida electoralista, “sin planificación, sin contar con lo necesario y de manera imprevista”, y sin que Mañueco haya comprometido a día de hoy su mantenimiento futuro ni en qué condiciones.





