La presentación oficial tuvo lugar este pasado miércoles en el Casón del Buen Retiro de Madrid. Se trata de la exposición del pintor más importante en décadas, ya que cuenta con 58 obras maestras que desvelan el perfil de un genio cosmopolita.
Este pasado miércoles el madrileño Casón del Buen Retiro acogía la presentación de la exposición «Van Dyck el europeo. El viaje de un genio de Amberes a Génova y Londres», la muestra que se exhibirá en el Palacio Ducal del 20 de marzo al 19 de julio.
En este acto han participado Ilaria Bonacossa, directora del Palacio Ducal de Génova, y Tizziana Beghin, concejala de Turismo del Ayuntamiento de Génova quienes han presentado a los medios de comunicación los detalles de esta magna exposición.
La exposición «Van Dyck el europeo. El viaje de un genio de Amberes a Génova y Londres» reúne obras maestras de instituciones de primer nivel, entre ellas del propio Museo del Prado, para celebrar la dimensión internacional del artista. Se trata de la exposición del pintor más importante en décadas, ya que cuenta con 58 obras maestras que desvelan el perfil de un genio cosmopolita y subrayan la importancia crucial de la etapa genovesa en la carrera del pintor.
Además durante este encuentro se ha desgranado la oferta cultural y turística de Génova. Aprovechando este hito artístico, se ha presentado a la ciudad no solo como sede de este gran evento, sino como un destino de vanguardia que combina su inmenso legado histórico con una propuesta gastronómica y paisajística única.
Génova, capital cultural
Esta colaboración sitúa a Génova como uno de los epicentros culturales para 2026, consolidando la ciudad como un destino imprescindible para los amantes del arte y la historia. Durante los seis años en los que vivió en la ciudad italiana, el pintor flamenco quedó fascinado por su luz y su opulencia, revolucionando el retrato al capturar la elegancia de la nobleza local.

La exposición «Van Dyck el europeo. El viaje de un genio de Amberes a Génova y Londres»
Palazzo Ducale presenta la mayor exposición de los últimos 25 años dedicada a uno de los artistas más emblemáticos de la historia del arte internacional y uno de los más queridos por el público en general, Anton van Dyck.

Fotografía: Martínezld
Un «genio», en efecto, capaz de trascender los siglos y abarcar los gustos, en contenido y técnica pictórica, de diversos contextos sociales y épocas históricas. Van Dyck fue un artista que integró con éxito una serie de soluciones y sensibilidades de diversos círculos y, al mismo tiempo, las tradujo en fórmulas innovadoras.

Fotografía: Martínezld

Fotografía: Martínezld
La excepcionalidad de la exposición, que pretende ser una retrospectiva abierta al público internacional, se debe al número realmente extraordinario de obras de Van Dyck (60 en diez secciones temáticas), prestadas por los museos más grandes y prestigiosos de Europa, entre ellos el Louvre de París, el Prado y el Thyssen-Bornemisza de Madrid, y la National Gallery de Londres, y museos italianos, entre ellos la Galería de los Uffizi, la Pinacoteca de Brera de Milán y los Musei Reali de Turín, así como por prestigiosas fundaciones y colecciones internacionales, como el Phoebus belga y el Gaudium Magnum portugués.
Van Dyck fue un pintor europeo, en el sentido literal de la palabra: se presentarán obras de su importante período italiano, entre 1621 y 1627, en el que Génova desempeñó un papel central, así como numerosas obras de diversos períodos de su carrera, tanto en Flandes, su tierra natal, como en Londres, donde recibió encargos para el rey Carlos I de Inglaterra. La trayectoria artística del pintor está entrelazada con la historia económica y política de Europa.
La exposición, por tanto, pretende ser un viaje de descubrimiento de las «tres patrias» y las «tres estaciones distintas» de Van Dyck, guiando al visitante no por un recorrido estrictamente cronológico, sino a través de enfoques temáticos que demuestran con mayor claridad cómo su arte logró adaptarse y madurar. Pero, sobre todo, conquistar el gusto y la admiración de todos, tanto entonces como ahora.
La exposición presentará lienzos de gran formato, y los visitantes se sumergirán en auténticas escenas teatrales, llenas de color, personajes y poder evocador. Sin embargo, la exposición no solo presentará a Van Dyck como retratista, el arte que lo hizo famoso y que sin duda estará representado con obras de todos los períodos de su carrera, desde Amberes hasta Italia e Inglaterra.
El visitante descubrirá, quizá por primera vez, el Van Dyck de las obras sacras: una mezcla de teatro y patetismo, de religión y sentimiento, que resultará más atractivo de lo que se podría imaginar, por la pura belleza de su pintura y por su capacidad, pase lo que pase, de seducir a su público.
Las colecciones cívicas de Génova tendrán un papel importante a la hora de acoger a los numerosos visitantes de fuera de Génova, así como a los propios genoveses, gracias a un programa que muestra pinturas de Van Dyck y de sus contemporáneos nórdicos, expuestas en los magníficos espacios de los Museos de la Strada Nuova (Palazzo Rosso y Palazzo Bianco).
El encanto y la maravilla de la exposición del Palazzo Ducale continuarán gracias a la promoción de itinerarios en Génova, la ciudad en la que Van Dyck vivió durante mucho tiempo y donde dejó signos tangibles de su presencia.





