«La dignidad del medio rural no se negocia: la Montaña pide ser escuchada.»
Cistierna, 10/01/2026. La Plataforma Por la Vida de la Montaña Oriental Leonesa, formada por vecinas y vecinos de Vidanes, Cistierna y otras localidades de la comarca, se ha presentado hoy oficialmente ante el Ayuntamiento de Cistierna como voz colectiva de alarma y resistencia frente al proyecto industrial de una planta de digestión anaerobia promovido por la empresa Apaycachana-6 S.L., del que se ha tenido conocimiento de forma no oficial y fragmentada.
Con esta acción, la Plataforma da un paso firme en la defensa del territorio, solicitando acceso al expediente completo del proyecto (Ref. Exte. 033-23-MSLE y EIAO/2024/LE/009), y exigiendo información clara, participación real y respeto por la voluntad popular.
“No se puede planear una instalación de alto impacto ambiental y sanitario a espaldas de quienes vivimos aquí. No somos cifras en un mapa: somos personas, somos futuro, somos tierra que está viva.”
La preocupación entre la población es creciente ante un modelo que amenaza con convertir a nuestros pueblos en zonas de sacrificio, ignorando los riesgos ambientales, el impacto en la salud pública y la pérdida irreversible de calidad de vida. En un contexto de despoblación, envejecimiento y abandono institucional, necesitamos proyectos de vida, no instalaciones de residuos.
La Plataforma ha reclamado por escrito ser reconocida como interlocutor legítimo y representativo ante el Ayuntamiento, que su escrito sea incorporado al expediente y que se abra un canal de diálogo directo y permanente con la ciudadanía.
“Queremos diálogo, pero también justicia. Queremos vivir, no sobrevivir. Por eso necesitamos que nuestro Ayuntamiento (Cistierna), se posicione a favor de la vida.”
No nos oponemos a la transición energética ni al desarrollo sostenible. Nos oponemos a que se imponga a costa de los territorios rurales mediante macroinstalaciones que ignoran sus impactos y a quienes vivimos aquí
La Montaña Oriental Leonesa no es un vertedero. Es paisaje, cultura, historia, biodiversidad, familias, ganadería, esfuerzo y raíces. Exigimos que se respete nuestro derecho a decidir sobre el modelo de desarrollo que queremos. Y lo decimos alto y claro: sin transparencia, sin participación y sin respeto por la vida rural, no hay proyecto legítimo.





