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Inaugurada la Casa del Parque de Babia y Luna, que se convierte en la ‘puerta de entrada’ de la reserva de la biosfera y del futuro espacio natural.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, ha inaugurado el pasado viernes la nueva Casa del Parque de Babia y Luna, localizada en el Palacio de los Quiñones. La inversión de más 1,6 millones de euros aportados por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente; el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente; el Consorcio de la Reserva de la Biosfera, y ENDESA ha permitido recuperar para uso y disfrute de los ciudadanos un edificio histórico que se convierte en el acceso al futuro espacio natural de Babia y Luna. Castilla y León cuenta con una red de 27 espacios naturales y 31 casas del parque y es la comunidad autónoma con la red más extensa de espacios protegidos de España.

riolago fotografía ayto san emilianoEl consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, ha inaugurado el pasado viernes la nueva Casa del Parque de Babia y Luna ubicada en Riolago de Babia, en la provincia de León. La inversión total realizada para la recuperación y la apertura del edificio como casa del parque asciende a 1.678.208 euros. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente rehabilitó el antiguo Palacio de los Quiñones a través del Programa Arquimilenios con una inversión de 898.202 euros. El equipamiento, las áreas externas y el aparcamiento de la nueva casa del parque se ha llevado a cabo con la colaboración de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, el Consorcio de la Reserva de la Biosfera de Babia, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) y ENDESA. Para ello se dispuso de una inversión de 780.096 euros.

El antiguo Palacio de Quiñones data del siglo XIV, cuando se levantó su muralla, pero no fue hasta finales del siglo XVI y principios del siglo XVII cuando se construyeron la portada y las edificaciones. El palacio sufrió a principios del siglo XX un incendio que destruyó por completo la estructura interior y fue restaurado en los años setenta del siglo pasado por un vecino de la localidad, Fernando Geijo. La plaza y su entorno fueron declarados Conjunto Histórico en 1995 y fue adquirido por la Junta de Castilla y León posteriormente, siendo restaurado por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.

El palacio consta de un edificio principal rematado en su lado norte por un torreón de tres plantas e incluye un patio ajardinado cerrado por una muralla a la que se incorporan una pequeña edificación, la capilla, y unos almacenes rehabilitados.

Actuaciones de recuperación

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha realizado cinco grandes actuaciones para recuperar el edificio y su entorno. En primer lugar, destacan la adecuación, la señalización y el vallado de la zona del aparcamiento que tiene 38 plazas para turismos y dos para autobuses. Se han mejorado los accesos a la casa del parque realizando una senda peatonal de 200 metros que une el aparcamiento con el núcleo urbano. A esta senda se añade otro camino accesible para personas con capacidad reducida que discurre paralelo a la carretera y que une los aparcamientos para personas con discapacidad hasta la iglesia. Además, se ha construido una zona recreativa en el entorno del aparcamiento que incluye cuatro mesas para pícnic y bancos adosados a ellas, a la que vez que se han plantado árboles.

El edificio cuenta con una dotación de carácter expositivo que invita al visitante a explorar el edificio de una manera libre o con guía, en este caso, especialmente pensado para grupos. Además, el palacio alberga el funcionamiento administrativo del parque y también de la Reserva de la Biosfera de Babia.

En el edificio principal también se encuentra un área de atención al público en la planta baja (con tienda verde, maqueta táctil y sala de exposiciones temporales); una zona expositiva en la primera planta sobre las actividades tradicionales de la zona de Babia y Luna como son la trashumancia, la ganadería, la historia geológica, flora, vegetación, fauna y los aprovechamientos tradicionales del entorno, y un área destinada a laboratorio e investigación del futuro parque y a oficinas. Además, la antigua capilla del palacio estará destinada a exposiciones y el proyecto ha contemplado un edificio polivalente (que consta de bar-cafetería y sala de usos múltiples).

La zona exterior cuenta con señalización identificativa y de localización y con la figura de un mastín de bronce en detalle, emblema de la zona. En la planta baja, donde se ubica la zona de atención al público y la tienda verde, se localiza una sala de exposiciones temporales y una maqueta táctil iluminada que refleja el relieve, la cubierta del terreno y los elementos más singulares del espacio natural. Esta planta también alberga una sala audiovisual dotada con equipos de alta definición con capacidad para unas 25 personas.

La planta primera del edificio principal cuenta con una segunda zona expositiva donde se localizan los usos y costumbres de la zona destacando la trashumancia, la ganadería, la flora y la fauna y los aprovechamientos tradicionales de los recursos. Las muestras que se pueden contemplar son: ‘Colores de Babia’, ‘Lo que las rocas nos cuentan’, ‘Gigantes que modelan el paisaje’, ‘La alta montaña y la peña’, ‘La trashumancia’, ‘ Aves y ganado, una misma estrategia’, ‘Las laderas y la media montaña’, ‘Genes a domicilio’, ‘El tranquilo fondo de los valles’, ‘Un paisaje cambiante’, ‘Castellano-Pachuezu’, ‘Disfraces en los nombres’, ‘Buceando en el río’, ‘Remansos’, ‘Buscando cobijo’, ‘Herbario’, y ‘El paseo de las estrellas’. En esta zona se localiza también el área administrativa de las oficinas y el laboratorio.

En el edificio polivalente y de talleres se sitúan el bar-cafetería y la sala de usos múltiples con capacidad para 32 personas y medios audiovisuales. En la zona de la capilla, debido a su reducido tamaño, se localiza una zona expositiva con once tablillas con sonidos habituales en el espacio natural.

Finalmente, se ha diseñado material informativo y didáctico, especial para niños, destacando un puzle de siluetas con preguntas sobre ‘Babia y Luna, un ecosistema en equilibrio’ y un cuento infantil didáctico sobre el espacio natural, entre otros elementos educativos.

El futuro Espacio Natural de Babia y Luna y Reserva de la Biosfera

El Espacio Natural de Babia y Luna se sitúa en el extremo norte de la provincia de León y constituye una representación de los ecosistemas de la Cordillera Cantábrica. Algunas de sus cumbres destacan desde el punto de vista geomorfológico, ecológico y paisajístico. Otro aspecto a señalar del espacio es la diversidad de su vegetación debida a las variaciones orográficas y litológicas destacando zonas de turberas, humedales, y sabinares albares. Esta gran variedad de vegetación contribuye a generar también una gran diversidad de biotopos faunísticos. Además, la zona tiene un gran valor histórico, cultural y etnográfico al pervivir en ella usos y costumbres de la montaña leonesa.

La Junta de Castilla y León ha aprobado recientemente el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Espacio Natural de ‘Babia y Luna’ y está en tramitación el anteproyecto de ley para su declaración como espacio natural. El futuro parque natural de Babia y Luna posee una superficie de 57.628 hectáreas que incluyen los términos municipales de San Emiliano y Sena de Luna en su totalidad y una parte de los municipios de Barrios de Luna y Cabrillanes.

La zona está incluida en la Red Natura 2000 de Castilla y León, pues está designada ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) con el nombre de Valle de San Emiliano. Además, la comarca ha recibido el reconocimiento de la UNESCO como Reserva de la Biosfera en el marco del Programa MaB, Hombre y Biosfera, que incluye la Reserva de Babia (Cabrillanes y San Emiliano) y la Reserva de los Valles de Omaña y Luna (Sena de Luna y Los Barrios de Luna).

La red más extensa de espacios naturales de España

Castilla y León cuenta con la red más extensa de espacios naturales protegidos, con un total de 27 (a punto de declararse el de Babia y Luna) y un total de 31 casas del parque (incluida la de Babia y Luna) que permiten conocer y disfrutar a los vecinos, en particular, y a los turistas, en general, de la riqueza de nuestro patrimonio natural, cultural, etnográfico e histórico.

La red de espacios naturales de Castilla y León ofrece un amplio abanico de la riqueza, la diversidad y la calidad ambiental de la Comunidad, desde la montaña, la llanura y las riberas. En estos entornos se asientan ecosistemas de una gran diversidad faunística, desde el bosque atlántico al mediterráneo, y donde el ciudadano ha mantenido los usos, costumbres y los trabajos y oficios tradicionales respetando el entorno.

Texto: comunicación jcyl. Fotografía Ayto San Emiliano

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