Tendrá lugar a las 13 horas, en el Salón de actos del Museo de las Peregrinaciones y de Santiago de Compostela.
El Galardón, instituido por la Asociación de Amigos del Camino de Künig se otorga a personas o instituciones destacadas por su labor hospitalaria en los caminos de peregrinación. Este año los premiados son: la asociación italiana Accoglienza Pellegrina y el sacerdote español César González Purroy.
Este será el segundo año que se otorga el premio. En el ejercicio precedente se entregó en la Abadía de San Isidoro de León, a la organización de Hospitaleros Voluntarios, que lleva más de tres décadas practicando la hospitalidad a donativo por los caminos de España, y que ha movilizado en ese tiempo a millares de hospitaleros voluntarios de todos los continentes.
El Jurado que concede los galardones está integrado por personalidades del mundo de la Cultura y la Peregrinación, ha tenido como presidente al filósofo Rogelio Blanco. Como vocales a Luis Celeiro, Ana Isabel Barreda, Xoxé María García Palmeiro, José de Cora Paradela, Luis Gutiérrez Perrino, Maite Moreno Sanes, Manuel Alejandro González Flores, Tomás Álvarez y Apolinar Fernández Franco; este como secretario de Actas.
Accoglienza Pellegrina
Accoglienza Pellegrina es una organización de hospitalidad surgida en Italia, inspirada en el modelo español de los Hospitaleros Voluntarios. Desde hace más de dos décadas, peregrinos italianos conocieron la experiencia de la organización española y asistieron a los cursos de formación. En 2013, un grupo de ellos adoptó la denominación de Accoglienza Pellegrina y comenzó a prestar servicio en la Vía Francígena, en la Casa del Peregrino de Valpromaro.
Accoglienza Pellegrina desarrolla sus actividades en un marco de voluntariado gratuito. No gestiona por sí misma las estructuras de acogida, sino que colabora en su gestión, siempre que cumplan unos requisitos específicos. Entre ellos destaca que sean organizaciones o entidades sin ánimo de lucro, y que practiquen la acogida “a donativo”.
La Asociación mantiene una cercanía al Camino de Santiago, no sólo atendiendo a peregrinos santiagueños sino que creó un camino desde Valpromaro a Pistoia, ciudad que conserva en su catedral una reliquia del Apóstol. En el año 2026 está dando apoyo a ocho centros de hospitalidad.
César González Purroy
César González Purroy nació en Pamplona, en 1967. Ordenado sacerdote en 1997, en su tarea diaria ha tenido una permanente atención al mundo de la peregrinación, promoviendo y apoyando los centros de hospitalidad. Es párroco en Pamplona y delegado episcopal para el Camino de Santiago.
Su vocación de apoyo al peregrinaje surgió cuando era párroco de Santa María, en Viana y donde puso en funcionamiento (2004) el albergue parroquial. En el año 2009 fue trasladado a Estella, donde creó el albergue parroquial de San Miguel. En el 2014 fue destinado a Pamplona, también como párroco. Allí puso en marcha el proyecto Betania, que incluye albergue para peregrinos, casa de voluntarios y centro de jóvenes, en un ala del convento de las Hermanas Recoletas.
A lo largo de toda su trayectoria, Cesar González Purroy ha motivado y asesorado a otros párrocos para expandir la actividad de acogida en la ruta jacobea. El jurado no sólo valoró la acción desplegada en Navarra por Cesar González Purroy en pro de la hospitalidad, sino la ejemplaridad; entendiendo que en un tiempo y una sociedad más economicista, cuando el propio Camino corre el peligro de asimilarse a un simple parque temático, la Iglesia y sus representantes deben reforzar su presencia en la senda jacobea
El premio de la hospitalidad
El Premio fue instituido en 2025 por la Asociación de Amigos del Camino de Künig, entidad que en sus estatutos establece entre sus fines esenciales la promoción y difusión de los temas jacobeos y del peregrinaje, así como la defensa y promoción de los valores humanos en la peregrinación.
El Premio a la Hospitalidad lleva el nombre de Hermann Künig, en razón a que este monje alemán, autor de la primera guía para el peregrino, escrita en el siglo XV, concibió su obra como una herramienta esencial para orientar los pasos del peregrino, a fin de que este pudiese avanzar por la senda de Compostela gozando de seguridad y hospitalidad.
Instituido por una asociación sin ánimo de lucro, el Premio Hermann Künig a la Hospitalidad consiste en una placa de terracota elaborada por la ceramista Marta Rivera, que refleja a un peregrino medieval en ruta a Santiago, y un diploma honorario de reconocimiento. La terracota está inspirada en el grabado de la histórica guía de viajes escrita por el monje alemán y publicado en la edición de Leipzig (1521).
El galardón no lleva retribución económica porque lo esencial es el homenaje y reconocimiento público a una labor callada, ejemplarizante para el resto de la sociedad.





