La visita del Papa León XIV a Muxima el pasado 19 de abril, uno de los últimos puntos de peregrinación de su agenda en Angola, sitúa en el foco internacional este enclave, considerado el mayor centro de peregrinación del África Austral y un activo esencial en el desarrollo del turismo religioso del país. Angola avanza en la construcción de la nueva Basílica de Nuestra Señora de Muxima, diseñada para acoger a 4.600 fieles en su interior y hasta 200.000 peregrinos en su explanada, consolidando el enclave como uno de los mayores santuarios de África subsahariana.
Madrid, 21 de abril de 2026.- Angola apuesta por convertirse en uno de los principales referentes del turismo religioso en África subsahariana a través del desarrollo del Santuario de Muxima, un enclave histórico y espiritual que se proyecta hoy como uno de los grandes centros de peregrinación del continente.
La reciente visita del Papa León XIV, que incluyó Muxima como último punto de peregrinación dentro de su agenda en el país, ha contribuido a situarlo en el foco mediático internacional, reforzando su relevancia no solo como símbolo de fe, sino como activo estratégico dentro del desarrollo turístico y religioso de Angola. El Santuario de Muxima acogió el pasado 19 de abril el rezo del Rosario Mariano presidido por el Pontífice, en una ceremonia que reunió a miles de fieles procedentes de distintas regiones de Angola y del extranjero. Al referirse a la ampliación en curso del santuario mariano, el Pontífice presentó el proyecto de construcción como una iniciativa tanto pastoral como simbólica. “Aquí está en marcha un gran proyecto: la construcción de un nuevo santuario, capaz de acoger a todos los que vienen en peregrinación. Todos, especialmente vosotros los jóvenes, debéis tomarlo como una señal”, señaló el papa Leo XIV. “Porque la Madre del Cielo también os confía un gran proyecto: construir un mundo mejor, acogedor, donde ya no haya guerra, injusticia, pobreza ni deshonestidad, y donde los principios del Evangelio inspiren y den forma cada vez más a los corazones, las estructuras y los programas, para el bien de todos”.
Muxima recibe cada año a cientos de miles de fieles, consolidándose como uno de los principales polos de turismo religioso del continente. Situado a orillas del río Kwanza, en el municipio de Quiçama, el lugar cuenta con una historia que se remonta a 1589, cuando fue ocupado por los portugueses. Diez años después se construyeron la fortaleza y la Iglesia de Nossa Senhora da Conceição, conocida como “Mamã Muxima”, dando origen a una tradición de devoción mariana que ha perdurado durante siglos y que hoy lo posiciona como uno de los centros espirituales más relevantes del África subsahariana.
Sobre esta base histórica, Angola impulsa la transformación de Muxima para consolidarlo como destino de turismo religioso a nivel nacional e internacional, reforzando su capacidad de acogida y la experiencia del peregrino. Como eje central, destaca la construcción de la nueva Basílica de Nuestra Señora de Muxima, actualmente en fase de desarrollo. Este macroproyecto, liderado por el consorcio Casais–Omatapalo y con la empresa Griner a cargo de la construcción del templo, está diseñado para acoger a 4.600 personas en su interior y contará con una explanada con capacidad para hasta 200.000 peregrinos. Esta infraestructura permitirá posicionar Muxima como uno de los grandes centros de devoción mariana del continente africano.
El proyecto forma parte de una estrategia integral que combina desarrollo turístico y territorial, incluyendo la construcción de viviendas, infraestructuras sanitarias y educativas, zonas de acampada, aparcamientos y redes de transporte. Esta transformación no solo busca mejorar la experiencia del visitante, sino también impulsar el desarrollo regional, generar empleo y dinamizar la economía local.
Además de su dimensión espiritual, Muxima se encuentra en una ubicación estratégica que permite acceder a algunos de los principales atractivos turísticos del país, como el Parque Nacional de Kissama, las playas de Cabo Ledo o los paisajes del río Kwanza, facilitando el desarrollo de una oferta que integra turismo religioso, naturaleza y cultura.
Con este impulso, Angola sigue avanzando en su estrategia de diversificación turística, posicionándose como un destino con identidad propia dentro del continente africano, capaz de ofrecer experiencias que combinan espiritualidad, patrimonio y naturaleza.





