Versión clásica

Bragança, 555 años siendo Ciudad

Hace unos veinte años visité por primera vez Bragança y marcó el inicio de una relación amorosa de turista y ciudad. Bragança tiene algo que cautiva, que enamora. Y me enganchó. No sé si me enganchó su gastronomía, sus tranquilas calles, su magnífico castillo, o sus carnavales. Pero lo cierto es que Bragança  engancha y enamora.

Fotografía: Martínezld

Ubicada en el noroeste trasmontano portugués esta pequeña ciudad portuguesa de 35.000 habitantes se encuentra apenas a 45 kilómetros de Puebla de Sanabria y 100 de Zamora, tardándose igual tiempo en recorrer esos 45 kilómetros que la separan de Puebla que yendo a Zamora dado lo tortuosa de la carretera con Puebla de Sanabria.

Fotografía: Martínezld

Y es que ese noroeste trasmontano ofrece a sus visitantes un mundo desconocido de espectaculares valles y tremendamente desconocidos para los visitantes. Estamos simplemente ante la naturaleza en estado puro en donde los viñedos están ubicados en imponentes terrazas o los almendros ofrecen un cuadro cromático inigualable dominados por el gran Padre Duero, ese río que cambia tres veces de nombre: Duero en castellano, Dueru en llionés y Douro en portugués.

Fotografía: Martínezld

Ahí se encuentra Bragança, ciudad amiga, ciudad hermana. Lo que hace de Bragança una ciudad extraordinaria, no es la monumentalidad ni la belleza de sus edificios, sino  carácter afable y hospitalario de sus ciudadanos.

Pasear por la calles de Bragança, ciudad hermanada con León, La Bañeza y Zamora, es un acto de relajación. Bragança es una ciudad tranquila, extraordinariamente acogedora y excepcionalmente encantadora.  Esta vez de la mano de Anabela una guía magnífica. Su pasión por la historia, pero también su pasión por la Ciudad lo trasmite a los visitantes. Hacía tiempo que no disfrutaba de una visita así.  Las dos horas de visita se pasaron volando.

Fotografía: Martínezld

Pero Bragança también es fiesta, fiesta de la historia, de los carnavales, del festival de música de Río de Onor o fiesta del botillo aquí llamado butello. Su agenda de eventos es simplemente interminable.

De la Bragança medieval cabe destacar el monumental conjunto de la Ciudadela, un vasto recinto amurallado donde se yergue majestuosamente el castillo con una imponente Torre del Homenaje de principios del siglo XVI que hoy alberga el Museo Militar. Construido en 1187 bajo el reinado de D. Sancho I, mejorado por D. João I en el siglo XIV fue restaurado en la década de los años 30 del siglo pasado. Desde su torre homenaje se divisan unas inmejorables vistas de la ciudad.

Fotografía: Martínezld

Pero aquí también se encuentra la Domus Municipalis, un antiguo consistorio de planta irregular y trazas medievales que fue erigido en el siglo XII y que está casi pegado a la Iglesia de Santa María y que es considerado el ayuntamiento más antiguo de Portugal, y uno de los pocos ejemplares de arquitectura civil románica en la Península Ibérica.

Fotografía: Martínezld

En un lateral del castillo se encuentra el Pelourinho, la antigua picota con una base de verraco lusitano de orígenes celtas ubicado en medio de una plazuela.

En el campo de la arquitectura religiosa destacan la Iglesia de Santa María, el convento de San Francisco del siglo XIII, las Iglesias de San Bento del Siglo XVI, Santa Clara del siglo  XVI, la iglesia  de la Misericordia, la Catedral de San Vicente en dónde según la leyenda, aquí contrajeron matrimonio en secreto Pedro I e Inés de Castro en torno al año 1345, y la Iglesia del Santo Cristo de Outeiro y el Monasterio de Castro de Avelas de estilo románico. Iglesia  considerada única en Portugal debido a su forma y su aparejo de ladrillo.

Fotografía: Martínezld

Un imprescindible en tu visita a Bragança es la Sé o Catedral antigua de Bragança que fue en su día iglesia de jesuitas con capillas barrocas y una decoración interior de azulejos. Erigida en 1545 como Iglesia de São João Baptista, pero en 1770 elevada a la categoría de catedral cuando el obispado se trasladó aquí desde Mirando do Douro; aunque posteriormente fue degradada de nuevo cuando fue inaugurada la Iglesia de Nossa Senhora Rainha, actual Catedral de Bragança.

Fotografía: Martínezld

En la zona histórica, además de la calle de  los museos puedes ver numerosas casas solariegas  con sus blasones en la fachada.

Es algo excepcional encontrar en una Ciudad tan pequeña, tantos museos.  Y es que Bragança de forma muy inteligente ha apostado por el turismo cultural.

Así pues puedes visitar el museo de arte contemporáneo, el museo judío, o el museo de los caretos. Por no hablar del museo do Abade de Baçal, el Museo Etnográfico Dr. Belarmino Afonso o el espectacular museo  militar ubicado en la torre del homenaje del Castillo brigantino

Los caretos

El Desfile de Carnaval es una actividad ancestral que ha sido recuperada en el año 2007. Los caretos toman la Ciudad y queman al diablo en la explanada del Castillo. Esto no es un desfile“abrasileirado”, como en muchos otros lugares en Portugal, es un desfile donde se pone en valor  una cultura genuina y marca su identidad. Cada carnaval los caretos, filandorras, “belhos” soldados y sécias, diablos y muerte, hacer muecas, los Diablos, el zangarrón, la vaquilla, entre muchos otros toman las calles brigantinas.

Fotografía: Martínezld

Pero es el careto el eje central de esta celebración. Se cree que la tradición de los caretos tienen raíces celtas. Probablemente relacionados con la existencia de personajes Gallaeci y Brácaros en Galicia y norte de Portugal. El “careto” es un personaje de carnaval típico de las zonas de los Tras-os-Montes y Alto Douro. Es el careto un hombre que lleva una máscara con una nariz que sobresale de cuero, latón o madera pintada con colores brillantes de amarillo, rojo o negro.

 

La Feria Norcaza

Organizada por la ciudad de Bragança, para promover y mejorar los recursos locales, Norcaza – Norpesca y Norcastaña es considerada como  la segunda mejor feria de todo Portugal relativa a la industria de la caza, y la única que cubre en materia de pesca aspectos tan importantes como la concienciación y el arte de enseñar a pescar.

Norcaza, Norpesca y Norcastaña ofrecen una vez al año un conjunto rico y variado de actividades relacionadas con los sectores de la caza, la pesca y la castaña, tales como exposiciones de pintura y fauna, montes,  demostraciones de pesca, cetrería, a partir de perdices, faisanes y palomas o concursos de castaños

Festival del butello

Desconocido para la mayoría de los portugueses y españoles, este es un plato muy tradicional de la región de Bragança (y también en León) que año tras año celebra un festival antes de los rigores del ayuno que  impone la Cuaresma.

Fotografía: Martínezld

Es un plato ideal para entrar en calor esos fríos días brigantinos. Un festival en donde el protagonista son las carnes ahumadas, acompañadas de pan casero y vino transmontano, condimentado con el aceite de la tierra y rematado con un postre tradicional.

Para aquellos que por primera vez vienen a degustar estos sabores regionales decirles que el botillo es un ejemplo perfecto del buen uso del cerdo. Consiste en carne con huesos de la columna vertebral y las costillas envueltas en la vejiga o estómago del cerdo, acompañado de espinacas y patatas, lo que le da un sabor único.  Se acostumbra a comer en el distrito de Bragança el sábado de Carnaval, seguido de cáscaras de frijoles secos, que también se llama casullas o paja.

Smartravel

Otro de los jardines en los que se ha metido Bragança es la Smart Travel o feria de los destinos, ciudades y regiones inteligentes de Portugal.

Fotografía: Martínezld

Algo que empezó tímidamente ha conseguido poner a esta Ciudad portuguesa en el mapa ya que la ha convertido en la capital internacional del “turismo smart” asociado a las “smartcities” o ciudades inteligentes al asociar el turismo de las ciudades inteligentes, especialmente las pequeñas ciudades y pueblos, lejos de los grandes centros urbanos  y que intentan lidiar con la con la pérdida de población.

 

Bragança celebra el 555 aniversario como Ciudad

Bragança existe como Ciudad desde el siglo XII cuando Sancho I le concedió una carta puebla en 1187, Alfonso V de Portugal le otorga una nueva carta en la que la eleva al rango de Ciudad un 20 de febrero de 1464.

Esos sitios guapos donde dormir:

El Solar de Santa María ofrece alojamiento en un edificio señorial del siglo XVII en pleno centro histórico de Bragança, a 75 metros de los jardines del Castillo.

Fotografía: Martínezld

Un palacete con una cuidadísima decoración, en donde se cuida hasta el mínimo detalle. Sus desayunos son simplemente pura gula. No sabes por dónde empezar ni cuándo acabar.

Además, según la puntuación de booking.com este alojamiento es uno de los mejores en Bragança. Y damos fe de ello. Ideal para disfrutar de un fin de semana de total tranquilidad.

Otra opción es La Pousada de Bragança que está situada en lo alto de una colina de la sierra de Nogueira,  es un proyecto único en la región, diseñado por el arquitecto José Carlos Loureiro, a finales de los años 50, ofreciendo una simbiosis con la naturaleza y el paisaje urbano.

Fotografía: Martínezld

Además si el tiempo acompaña ofrece una piscina al aire libre y unas magníficas vistas panorámicas de la ciudad y del castillo de Braganza. La visión nocturna del castillo es simplemente espectacular.

Y dónde reponer fuerzas

Ubicado en la plaza de la Sé, en un edifico del siglo XVI, el Solar Bragançano es simplemente espectacular.

Llama la atención ese desorden perfectamente ordenado. Al frente del mismo se encuentra Desiderio, una profesional de los de antes, al que le gusta cuidar los detalles y mimar a sus clientes.

Fotografía: Martínezld

No hay más que ver su vajilla o sus jarras de agua. Si eres un manazas te aconsejamos que no vayas. Romper una espectacular jarra de agua por accidente puede dejarte marcado y traumatizado de por vida. Su cocina basada en los productos de la tierra es simplemente fantástica. Te aconsejamos que no te vayas de ahí sin probar sus especialidades como son la sopa de castañas, el cabrito, la perdiz o la carne de ciervo.

También puedes darte un homenaje disfrutando del restaurante G de la Pousada de San Bartolomé, un restaurante con una estrella Michelín, con un precio más que razonable para darte un capricho. Este local es sin duda la mejor propuesta para conocer la cocina transmontana actual.

Fotografía: Martínezld

Presenta un luminoso comedor de carácter panorámico y una terraza, ambos con fantásticas vistas a la fortaleza que de noche es una experiencia sensorial difícil de olvidar. Presenta una decoración marcada por el arte del azulejo con paneles de Júlio Resende (1960) y un ambiente relajante, ofreciendo a sus clientes una agradable comida que se basa en la reinterpretación de platos y abores locales por el chef Óscar Gonçalves y el sommelier anfitrión António Gonçalves.

Aquí el producto regional y de mercado como las castañas, las setas, caza o aceites se sublima, alcanzando un nuevo significado en sus menús degustación.

 

Cómo llegar desde España

  • En bus desde Zamora con la Cooperativa Interurbana Andorrana
  • En tren hasta Puebla de Sanabria y de ahí en bus a Río de Onor. Este pueblo hace frontera entre España y Portugal y desde él hay autobuses interurbanos que hacen el recorrido Río de Onor-Bragança.

 

Más info: Oficina de turismo. Avenida Cidade de Zamora. Email. turismo@cm.bragança.pt

Fecha de inicio: 01-04-2019

Fecha fín: 30-04-2019

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