Camino Francés Federación, Correos y San Martín Pinario impulsan la campaña “Andanzas de un bordón” para recuperar los bastones y que sigan caminando de peregrino a peregrino. Esta iniciativa, que se presentó hoy en Santiago, une valores del Camino como son la sostenibilidad, el altruismo y la conexión entre personas a través de la experiencia compartida de la peregrinación

Santiago de Compostela, 20 de julio de 2026.- La campaña “Andanzas de un bordón. La historia continúa” recuperará los bastones de los peregrinos en Santiago de Compostela y los enviará de vuelta al origen del Camino para que puedan ser reutilizados. Impulsada por Camino Francés Federación, la iniciativa cuenta con la colaboración de El Camino con Correos y el monasterio de San Martín Pinario.
El propio monasterio compostelano acogió hoy la presentación de este proyecto, con la asistencia de Miguel Pérez Cabezas, presidente de Camino Francés Federación; Charo Calvo, responsable de El Camino con Correos y María del Carmen Furelos directora de la Hospedería San Martín Pinario.
El Monasterio, lugar en donde tradicionalmente muchos peregrinos ya depositan sus bordones al finalizar el Camino, será el que actuará como punto de recogida. Allí Correos recogerá los bastones donados y los enviará a distintos puntos de inicio de la Ruta Jacobea, donde estarán disponibles para aquellos que comiencen una nueva peregrinación.
Además de colaborar en esta iniciativa, Correos también facilita el envío de bastones o bordones de vuelta a sus ciudades de origen para aquellos peregrinos que quieren seguir utilizándolos.
Tanto en Santiago, como en Fisterra, como en otras oficinas postales, Correos dispone de cajas adaptadas al bastón para poder enviarlo a cualquier punto de España o a destinos internacionales. Por normativa, el bastón o bordón no puede viajar en la cabina del avión, por lo que hay que facturarlo o enviarlo previamente.
Andanzas de un bordón
En la iniciativa “Andanzas de un bordón” el momento de entregar el bordón en San Martín Pinario los peregrinos podrán escribir un breve mensaje dirigido a quien lo reciba en el futuro. Esa tarjeta permanecerá unida al bastón durante su siguiente viaje, convirtiendo cada entrega en un acto de continuidad entre personas y sus historias perdurarán a lo largo del tiempo.
La Federación organizará la redistribución de los bordones a través de los albergues gestionados por las asociaciones de Amigos del Camino de Santiago de Estella, Los Arcos, Navarrete, Burgos y Ponferrada, así como en la Oficina de Atención al Peregrino de Pamplona, donde podrán iniciar una nueva andanza.
La iniciativa parte de una idea sencilla: un bordón no es únicamente un apoyo físico, sino también el testigo silencioso de una experiencia de peregrinación. Junto a esta dimensión humana, la iniciativa incorpora un claro compromiso con la sostenibilidad: la reutilización de los bordones evita que cientos de ellos queden abandonados cada año.





