Comisariada por Paula Luento se podrá visitar del 23 de junio al 27 de septiembre de 2026

Fotografía: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza/Francis Tsang
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El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta una gran exposición de la pintora y escultora sevillana Carmen Laffón (1934-2021), segunda mujer en ingresar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid como académica de número. La muestra gira en torno al personalísimo mundo figurativo de la artista, y presenta las ideas o motivos centrales de sus composiciones, que se repiten como variaciones y series a lo largo de sus más de sesenta años de carrera.

Fotografía: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza/Francis Tsang
Bajo el título Carmen Laffón. Variaciones, la exposición incluye 77 obras, entre óleos, carboncillos y esculturas. Estas se organizan en nueve secciones dedicadas a sus iconografías más frecuentes –la muñeca Marcelina, la cuna, los cestos, los armarios, el Coto de Doñana, las viñas, la cal y las salinas– y ofrecen un diálogo entre piezas tempranas y más tardías.
Laffón comienza representando objetos y paisajes desde una perspectiva realista, pero, a medida que evoluciona, se interesa más por la pintura en sí misma que por lo que representa, llegando casi a alcanzar la abstracción. Realiza sus composiciones a base de veladuras y manchas difuminadas. Su trabajo, cargado de poesía y sentimiento, sigue siendo difícil de clasificar.

Fotografía: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza/Francis Tsang
Esta muestra monográfica, la primera gran exposición que se le dedica a la artista desde su fallecimiento, a finales de 2021, se centra en la naturaleza muerta y en el paisaje, los dos géneros fundamentales de su extensa obra, realizada entre 1956 y 2021. Sus interiores están ocupados por objetos cotidianos como cestos, máquinas de coser y armarios, mientras que los exteriores están relacionados con su vida en Sevilla y Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) y recogen azoteas, vistas urbanas y paisajes. Sobre estos motivos, Laffón pinta a menudo variaciones con carboncillo, temple u óleo y, a partir de mediados de 1990, también esculpe. En esta época tardía, la artista se siente más libre e incorpora series de temas más novedosos como el Coto, la viña, la cal o las salinas, que plasma en grandes formatos.

Fotografía: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza/Francis Tsang
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1. La muñeca y la cuna
2. Los bodegones
La siguiente sección se centra en las naturalezas muertas, un género de estudio que le permite experimentar con formatos y técnicas a través de objetos modestos de uso diario. Sus bodegones suelen ser horizontales y están divididos en dos planos: en la parte superior, la superficie de la mesa, y en la inferior, la caída del mantel. Los objetos sobre la mesa se encuentran habitualmente en el centro más detallados, mientras que el entorno lo pinta difuminado. A partir de la década de 1990 comienza a introducir el paisaje como fondo, como en Mesa con flores en el jardín (1991-1992), y más adelante incorpora también composiciones verticales. En ocasiones, borra las fronteras entre medios y disciplinas artísticas, como en Repisa improvisada (2002-2003), a medio camino entre una pintura y una escultura.

Fotografía: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza/Francis Tsang
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3. Los objetos
4. Paisaje urbano
En las décadas de 1960 y 1970, Laffón comienza a pintar paisajes urbanos de azoteas (La terraza. Madrid, 1973-1975) y lo que se ve desde ellas (Sevilla desde el río, 1982-1984/1992). En este capítulo se exhiben asimismo tres vistas de Sanlúcar, de entre 1975 y 2002, en las que se ve una clara división en dos planos horizontales paralelos. Con el paso de los años, la azotea va perdiendo protagonismo en favor del perfil de la ciudad y del cielo, que ocupa casi la mitad superior del lienzo, anticipando sus conocidas vistas del Coto.
5. El Coto
El Coto de Doñana es el entorno con el que la artista desarrolla un mayor vínculo personal. Hacia 1978, inicia sus pinturas del Coto desde Sanlúcar, y a partir de este motivo surge una serie de vistas horizontales en tonos pastel, en las que marca una clara línea divisoria entre el cielo y el mar. De 2011 a 2014, retoma esta serie de forma más abstracta. A través de sus numerosas versiones, plasma los cambios de la luz a lo largo del día, de las estaciones y los fenómenos atmosféricos de la desembocadura del Guadalquivir. En torno a esta época, realiza grandes vistas con marea baja como Bajamar en La Jara (2015) y Orilla del Coto desde Bonanza (2013-2014).
6. Los armarios
El tema del armario cobra una gran importancia dentro de la obra de Carmen Laffón por ser uno de los proyectos más extendidos en el tiempo, desde 1973 hasta 2018, y por tratarse de una serie dentro de una serie. Son versiones de una pequeña alacena de madera, que luego pinta en blanco, en negro o en color, y que, desde 1995, realiza en bronce. El armario puede estar cerrado, semicerrado o abierto, y sobre él se muestran recipientes. Partiendo de una composición realista, incorpora poco a poco el lenguaje contemporáneo al colocarlo en un fondo neutro y con contornos cada vez más difusos, donde el mueble carece de sombra y parece flotar en el espacio.

Fotografía: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza/Francis Tsang
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7. La cal
8. La sal
La última de sus series, elaborada entre 2017 y 2020, es la que dedica a las blancas salinas de Bonanza, próximas a su casa y taller de Sanlúcar. Tal vez sea su proyecto más ambicioso, tanto por el número de piezas y su gran formato como por el carácter abstracto de las composiciones, hacia el que se encamina la artista según avanza en su producción. En esta sala se incluyen siete óleos, un delicado bajorrelieve en escayola (La sal, 2019) y una pequeña escultura (La sal. Montaña de sal, 2020).
9. La viña (hall)
La última sección de la muestra se centra en la serie de La viña. Realizada entre 2006 y 2007, se expuso por primera vez en el monasterio de Santo Domingo de Silos y está inspirada en la pequeña viña que rodea su estudio de Sanlúcar y que Laffón cuidaba a diario. En el hall central del museo se presentan los cuatro paneles de madera que forman Vista de la viña junto a Espuertas cargadas con uvas (2006-2010), una monumental pieza de bronce pintado, entre escultura e instalación, formada por más de 20 cestos de tamaño natural.
El recorrido concluye con un audiovisual sobre la artista, realizado con motivo de la exposición, y que cuenta con la participación de historiadores, artistas y galeristas, como Jordi Teixidor, Estrella de Diego, Jacobo Cortínez, Íñigo Navarro y Juan Suárez.





