La investigadora y antropologa social Valeria Mata impartirá el 13 de febrero el primer ejercicio de este proyecto en torno al relato de un antiguo museo del pan en Armenia, destruido durante la guerra del Alto Karabaj a inicios de los años noventa. A lo largo del año se trabajará con otras personas vinculadas a esta materia social, política, económica y artística en otras cinco sesiones.
10/02/2026 Cerezales del Condado.- Pan público. Seis ejercicios para conectar extraños es un proceso de creación colectivo que surge de un proyecto previo llamado tercer maestro. Un dispositivo en el que se cruzan las prácticas artísticas, las educativas y el saber del territorio para responder a una pregunta sencilla: ¿Cómo sucede el aprendizaje?
El proyecto se desarrollará a lo largo de todo el año 2026. Un grupo de vecinos y vecinas iniciarán un protocolo-juego de intercambios donde enviar tres kilos de harinas sembradas, recogidas y molidas juntas a una persona cuya vinculación con el pan nos permita explorar nuevas historias y vínculos con el pan.
Un mes mas tarde se leerá la correspondencia de vuelta en la que la persona invitada propondrá un ejercicio pensado específicamente para el grupo: tal vez una lectura, quizás una receta, puede que una cartografía, una conversación entre pares, un paseo inesperado. Todo para seguir profundizando en una pregunta que la antropóloga Valeria Mata lanza en su publicación Pan Público 1 ¿Puede el pan hacer que extraños y conocidos se conviertan en compañeros mientras comen?
El objetivo de estas sesiones pasa por compartir un tiempo y espacio en torno a una materia común -la harina y el pan- donde escuchar, recordar y poner en valor conocimientos y memorias colectivas.
Las siguientes sesiones tras el 13 de febrero serán el 10 de abril, 22 de mayo, 3 de julio, 9 de octubre y 20 de noviembre. Resta por cerrar las personas que guien los siguientes ejercicios.
De forma transversal a los diferentes ejercicios propuestos se trabajará en torno a materiales relacionados con el mundo del pan, por ejemplo, la elaboración y confección de sellos para identificar el pan de cada vecino como antes se hacía en los hornos comunes de las zonas rurales.
Levantar lo caido. Primer ejercicio con Valeria Mata
La palabra “levadura”, viene del latín levare, que significa “levantar”. El relato de un antiguo museo del pan, destruido durante la guerra del Alto Karabaj a inicios de los años noventa, nos llevará a compartir especulaciones para reconstruirlo en el presente. ¿Cómo se recibiría a la gente en este Museo del Pan ya recuperado? ¿Abriría de noche? ¿Se podría encender un fogón para cocinar dentro? ¿Qué tipo de acciones sería deseable que ocurrieran? ¿Qué se cantaría en la fiesta de inauguración? ¿Cómo jugarían los niños en sus salas? ¿Tendría salas? Un ejercicio de imaginación política para levantar algo importante que ha caído.
Origen de la propuesta
El pan, alimento presente en la vida cotidiana de muchas familias, también cumple un papel social y político. Su producción implica la interacción de diversas materias —tierra, agua, semillas, minerales, bacterias y levaduras— y oficios —agricultores, molineros, panaderos, educadores—. Históricamente, ha sido un símbolo de vida, hospitalidad, compañerismo y bienestar común.
El origen del proyecto proviene del ejercicio de la plantación de trigo comunitaria con los vecinos y vecinas en las praderas de la Fundación Cerezales Antonino y Cinia en Cerezales del Condado (León). La recogida, también conjunta, dio como resultado cuatrocientos kilogramos de trigo. El proyecto de tercer maestro continúa con los aprendizajes en torno al ciclo del trigo y la elaboración de alimento. Esta fase supone la última parte de este proceso.





