Hoy, desde el puente, se disfruta de una vista impresionante del río, el molino y la iglesia de Santa Eulalia. El Puente de Torquemada, de origen románico, es uno de los más largos de Castilla y León, con sus imponentes 25 ojos que atraviesan el río Pisuerga.

Hoy, desde el puente, se disfruta de una vista impresionante del río, el molino y la iglesia de Santa Eulalia. Fotografía: Rodrigo Lombraña

Fotografía: Rodrigo Lombraña
El puente de Torquemada, uno de los más grandes de los que se pueden admirar dentro de la Comunidad de Castilla y León, está conformado por veinticinco ojos o arcos, que comunican la villa de Torquemada con la margen izquierda del río Pisuerga. Aunque gran parte de la mejor fábrica original de este puente se sabe que fue construida entre los años 1583 y 1586 por los maestros canteros Diego Gómez de Sisniega y su hijo García de Sisniega. Se cree que con anterioridad al mismo ya existía otro u otros dos, que en gran parte serían de madera.
De lo que hoy se puede ver del puente, gran parte son obras de rehabilitación y mejora realizadas durante los siglos XVII y XVIII, incluida la ampliación de sus primitivos veintidós ojos a veinticinco.
Por este puente han pasado personajes históricos como el Emperador Carlos V, que visito Torquemada en varias ocasiones incluido su ultimo viaje con destino a Yuste para su retiro, o la llegada a Torquemada de su madre Juana I de Castilla “La Loca” en 1506, con la comitiva fúnebre que transportaba los restos mortales de su marido Felipe I «El hermoso”.
En este puente la noche del 6 de junio de 1808 los torquemadinos se enfrentaron al general francés Lasalle, que al frente de cuatro batallones de infantería y caballería pretendía llegar a Valladolid.





