Coincidiendo con el 75 aniversario de Renault en España.
El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca presenta como pieza del mes de octubre un Renault Monaquatre de 1933, un vehículo que permite acercarse a la historia de la marca francesa y a una época en la que el automóvil comenzaba a consolidarse como un medio de transporte práctico y competitivo.
El Renault Monaquatre cuenta con una cilindrada de 1.964 cc, una potencia de 30 CV y una velocidad máxima de 90 km/h. Sucesor del Primaquatre, fue construido en la isla Seguin, icono y parte de la historia de Renault, la marca que importó el trabajo en cadena desarrollado en Estados Unidos.
Presentado en 1931 como un vehículo de la gama económica, el Monaquatre compartió protagonismo con sus hermanos Vivaquatre, Primastella y Nervasport. Su diseño respondía a la idea de un vehículo práctico y competitivo en calidad, precio y prestaciones.
La historia de esta unidad está también vinculada a Salamanca. Su primer propietario fue un ganadero salmantino, que lo utilizó hasta 1958. Ese año fue adquirido por una viuda residente en Zamora como regalo para su hijo. El buen estado de conservación del automóvil hizo que no necesitara restauración, salvo la pintura y la tapicería.
La presentación de esta pieza coincide con un mes especialmente significativo para la divulgación del patrimonio automovilístico de Castilla y León. Durante octubre y noviembre, el Centro de Soluciones Empresariales de la Junta de Castilla y León, en Arroyo de la Encomienda (Valladolid), acogerá la XII edición del Foro-Exposición «El vehículo histórico: una oportunidad de futuro», organizado por el Museo de Historia de la Automoción de Salamanca y la Junta de Castilla y León.
La jornada central, el 30 de octubre de 2026, tendrá una doble temática: «75 años de Renault en España» y el homenaje a Carlos Devesa Gil, primer director de fabricación de FASA-Renault.





