Carbayo nombra Huéspedes Distinguidos a Juan Belda, Matthias Lutz-Bachmann y Virginia Aspe, participantes en el congreso internacional del V Centenario de la Escuela de Salamanca.
El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha señalado que la celebración durante este año del V Centenario de la Escuela de Salamanca ayuda a saldar “la deuda histórica” que se tenía “con la corriente de pensamiento más influyente de la historia”. Así se ha pronunciado el primer edil durante la recepción a ponentes participantes en el congreso internacional “La Escuela de Salamanca: pasado, presente, futuro. V Centenario de la Escuela de Salamanca (1526-2026)” celebrada este miércoles en el Ayuntamiento.
Según Carbayo, la Escuela de Salamanca “cambió para siempre la manera de entender el derecho, la economía, la política, la ética y las relaciones entre los pueblos”. “Una escuela que situó a la persona en el centro, que defendió la dignidad inherente a todo ser humano y que sentó las bases del derecho internacional moderno”, ha añadido.
El alcalde de Salamanca ha destacado que, gracias a la colaboración de Ayuntamiento, Junta de Castilla y León, Universidad de Salamanca, Universidad Pontificia y Orden de los Dominicos, se ha podido configurar un amplio programa de actividades para proyectar el legado de la Escuela “con rigor y ambición hacia el futuro”. “La Escuela de Salamanca no pertenece a una sola entidad ni a un solo tiempo. Pertenece a toda la ciudad y, en buena medida, al patrimonio intelectual de la humanidad”, ha destacado durante su intervención.
Durante la recepción, García Carbayo ha nombrado huéspedes distinguidos a tres de los ponentes más destacados del congreso, Juan Belda Plans, Matthias Lutz-Bachmann y Virginia Aspe Armella.
Juan Bleda Plans
El profesor Juan Belda Plans es pionero indiscutible en los estudios sobre la Escuela de Salamanca y uno de los mayores especialistas en el pensamiento del Siglo de Oro español. Fue quien publicó en el año 2000 la primera gran monografía moderna dedicada íntegramente a esta corriente de pensamiento, una obra que marcó un antes y un después y que sigue siendo hoy referencia obligada para investigadores de todo el mundo.
A lo largo de su trayectoria, el profesor Belda ha combinado el máximo rigor académico con una profunda vocación de servicio intelectual. Ha dedicado años de trabajo a la edición crítica y traducción de textos fundamentales, como los ‘Lugares Teológicos de Melchor Cano’, devolviendo a la comunidad científica obras esenciales que habían quedado relegadas durante siglos. Él mismo ha señalado que estudiar la Escuela de Salamanca es aprender a pensar con profundidad en tiempos de superficialidad.
Matthias Lutz-Bachmann
El profesor Matthias Lutz-Bachmann, catedrático de Filosofía en la Universidad Goethe de Frankfurt, representa como pocos la proyección internacional contemporánea de la Escuela de Salamanca. Su trabajo ha sido decisivo para situar de nuevo a Salamanca en el centro del debate académico europeo y mundial.
Codirector del gran proyecto digital de la Escuela de Salamanca impulsado desde la Academia de Ciencias de Mainz, ha liderado una iniciativa que muchos consideran una auténtica infraestructura intelectual para el siglo XXI. Gracias a este proyecto, los textos y conceptos de la Escuela de Salamanca son hoy accesibles en todo el mundo, integrando tradición humanista y tecnología avanzada. Él mismo ha definido esta escuela como un verdadero laboratorio moral para comprender los desafíos globales de nuestro tiempo.
Virginia Aspe Armella
La profesora Virginia Aspe Armella es una de las grandes especialistas en el pensamiento novohispano y en la recepción de la Escuela de Salamanca en el continente americano. Su trabajo ha demostrado cómo las ideas nacidas en Salamanca cruzaron el Atlántico y se desarrollaron en los debates filosóficos, jurídicos y políticos de la Nueva España.
Con un rigor filológico admirable y una mirada siempre crítica y constructiva, ha estudiado a autores como Alonso de la Veracruz, Bartolomé de las Casas o Bernardino de Sahagún, demostrando que la Escuela de Salamanca fue un pensamiento vivo, dialogante y profundamente universal. Como ella misma ha señalado, Salamanca enseñó a pensar la justicia más allá de las fronteras.





