Si hemos de confiar en lo que se nos dice, al menos dos empresas están interesadas en la puesta en marcha de una de nuestras reivindicaciones… que, a decir verdad, lo es de toda la provincia leonesa: la terminal de carga aérea.

Fotografía: Martínezld
A lo largo de las últimas fechas, fundamentalmente desde la casa de todos los leoneses (a falta de otras instituciones de rango superior, por el momento, entendemos que este rol debe ser asumido, con valentía, por la Diputación provincial), se vienen difundiendo noticias que llenan de esperanza a este colectivo, básicamente en lo que es nuestro marco de actuación: el Aeropuerto y su aprovechamiento integral.
Si hemos de confiar en lo que se nos dice, al menos dos empresas están interesadas en la puesta en marcha de una de nuestras reivindicaciones… que, a decir verdad, lo es de toda la provincia leonesa: la terminal de carga aérea. Razones, no nos faltan; necesidades, todas; oportunidad para poner esto en marcha, indudable (sería una palanca incuestionable para ayudar a paliar esta parálisis en la que está sumida la economía de nuestra tierra); situación geográfica… no hay más que echar una ojeada al mapa (aunque la geografía no esté muy asumida con respecto a estas zonas del “oeste”); voluntad, parece que la hay, al menos por parte de los políticos que tenemos más cerca.
Pero aquí está “la madre del cordero” … que alguien podría pensar que se trata de una oveja, churra o merina, esperando, simplemente que no se trate de una “oveja modorra”, porque el leonesín de a pie se barrunta (ya está muy escamado) que puede tratarse, una vez más, de una añagaza, de un periodo dilatorio, de una larga, o corta, cambiada, de un artificio, de un juego de manos (“¿dónde está la bolita?”) vamos, de una promesa electoral; ¿nos equivocamos? Demuéstrenlo. Pues de lo anterior ya estamos no solo escamados sino incluso escaldados. Nos pasa como al gato de esa frase que todos conocemos.
Señores diputados, vayamos, pues, al grano, en este caso a la terminal; si es necesaria, si nos sobran razones, si estamos ante una oportunidad única y parecen demostrar voluntad… necesitamos ver un calendario claro de puesta en marcha de la infraestructura inexcusable para que esas empresas se sientan verdaderamente atraídas.
Obras son amores y no buenas razone; sobran entonces las promesas electorales, los mítines, los calentones de boca, las mesas por León y otras zarandajas: a contar las alubias, que ya nos queda poco tiempo y pocas oportunidades. “Más vale un toma que dos te daré…” y en los porsiacaso, los leoneses, tenemos demasiada experiencia.
A ello pues, con ganas, con fuerza y con ilusión; que esta tierra, no solo lo merece, sino que lo necesita y, por qué no decirlo con valentía, se nos debe.
Pedro Álvarez Vallejo, Presidente de la plataforma ciudadana más vuelos más futuro para León.





