La cadena hotelera pública participa por segundo año consecutivo en la feria de arte contemporáneo, donde reivindica el papel del arte como parte de la experiencia en el alojamiento. La propuesta para el establecimiento zaragozano se inspira en el universo romántico de los hermanos Bécquer desde el arte contemporáneo, huéspedes del monasterio entre 1863 y 1864. En la 34ª edición de Estampa, Paradores exhibirá obras de José Manuel Ballester, Cristina Almodóvar y Paula Anta, tres de los artistas presentes en el proyecto de Veruela. La compañía también anunciará las obras que incorporará a su colección a través del Premio de Adquisiciones.
Madrid, 22 de septiembre de 2026.- Por segundo año consecutivo, Paradores de Turismo participa en la feria de arte contemporáneo Estampa, que se celebra del 24 al 27 de septiembre en IFEMA Madrid, donde presentará el proyecto de arte concebido para el futuro Parador Monasterio de Veruela, que será el número 100 de la Red.
En esta 34ª edición de Estampa, Paradores mostrará una selección de obras de tres de los artistas que forman parte del proyecto artístico de Veruela y presentará las nuevas incorporaciones a su colección a través del Premio de Adquisiciones Paradores. De este modo, la presencia de la compañía en la feria pone de relieve su visión del arte como parte de la experiencia de sus establecimientos y como una forma de conectar patrimonio, creación contemporánea y territorio.
El Parador Monasterio de Veruela, que afronta la recta final de los trabajos de cara a su apertura, está ubicado en Vera de Moncayo (Zaragoza), en el antiguo monasterio cisterciense de Nuestra Señora de Veruela, un conjunto amurallado cuyo origen se remonta al siglo XII. La propuesta artística del establecimiento, que será el quinto de Aragón y el número 100 de la Red, reúne obras de artistas contemporáneos de distintas disciplinas que dialogan con el paisaje, la arquitectura y la historia del edificio.
Un recorrido por Veruela
El futuro Parador se convertirá en escenario de una propuesta artística eminentemente contemporánea, inspirada en la estancia de los hermanos Bécquer en el monasterio entre 1863 y 1864, periodo en el que Gustavo Adolfo escribió Cartas desde mi celda y Valeriano plasmó el monasterio y su entorno en sus dibujos.
El proyecto dialoga con la memoria y ahonda en el concepto de lo sublime en el paisaje romántico, articulando un recorrido contemporáneo que, dentro de una apuesta por obras de nueva adquisición, reúne distintos lenguajes, técnicas y artistas.
La instalación Rima VII, de Pamen Pereira, introduce al visitante en el universo poético del escritor, evocando el vuelo de sus legendarias golondrinas y el arpa. A través de la fotografía contemporánea, José Manuel Ballester, Bleda y Rosa, José Quintanilla y Paula Anta exploran el paisaje desde la diversidad de miradas, lenguajes y técnicas, una línea que también desarrolla el multidisciplinar Jean Denant.
Cristina Almodóvar, Julio Vaquero y Carlos León revisitan el tradicional género del paisaje desde la escultura y la pintura contemporáneas, mientras que el joven escultor Borja Barrajón establece un diálogo directo con la arquitectura del monasterio a través de delicadas piezas de alabastro, material esencial en la tradición monástica, profundamente arraigado en la tierra aragonesa y muy presente en la delicada ornamentación del claustro gótico de Veruela.
Como colofón, el visitante tendrá la oportunidad de contemplar una serie de grabados de Los Disparates, de Goya; litografías de Antonio Saura y una colección de dibujos realizados por Valeriano Bécquer durante su estancia en Veruela, gracias a la colaboración de la Biblioteca Nacional.
Un adelanto en Estampa
Como carta de presentación de este nuevo “museo habitable” de la Red de Paradores, el estand de la compañía en Estampa exhibirá obras de tres de los artistas representativos del proyecto:
De José Manuel Ballester podrá contemplarse Árbol junto a la iglesia (2014), una fotografía en caja de luz en la que el artista vuelve a poner el foco en el espacio, la luz y las huellas de aquello que estuvo o permanece ausente. La obra se enmarca en una trayectoria caracterizada por una mirada reflexiva sobre la arquitectura y los espacios, elementos que adquieren una especial relevancia en un proyecto como el de Veruela.
La escultura Interrupción. Hiedra (2023), de Cristina Almodóvar, traslada al hierro una forma orgánica vinculada a la naturaleza. La artista trabaja habitualmente con materiales industriales que transforma en elementos que evocan el crecimiento vegetal, estableciendo un diálogo entre lo natural y lo construido. Una mirada especialmente vinculada a la esencia del proyecto de Veruela, donde arquitectura y paisaje mantienen una relación inseparable.
Por su parte, Paula Anta estará representada por Nos y Naev, de la serie Nudos: topologías de la memoria (2019), dos fotografías impresas sobre pan de oro. La serie explora la relación entre naturaleza y estructuras creadas por el ser humano y, a través de una mirada cargada de poesía, plantea conexiones entre memoria, naturaleza y presencia. Estas obras forman parte de una investigación de la artista en torno a las conexiones y la memoria, estableciendo además un sugerente vínculo con las estructuras naturales y la experiencia del paisaje.
Esta selección permite acercar al público de Estampa una muestra del lenguaje artístico que acompañará la experiencia del futuro Parador de Veruela y que busca integrar el arte en la propia experiencia de la estancia, convirtiendo el patrimonio y la creación contemporánea en parte del viaje.
Una colección de más de 10.000 piezas
Además, coincidiendo con el inicio de la feria, Paradores presenta la selección de obras destinadas a incorporarse a su colección en el marco del Premio de Adquisiciones Paradores, convocado dentro de Estampa.
De esta forma, Paradores continúa reforzando su compromiso con la creación contemporánea española, engrosando una colección de más de 10.000 piezas que recorre casi un siglo de arte español. Una visión del arte como patrimonio vivo, en constante diálogo con el territorio, la comunidad y el viajero.
Desde su origen, Paradores ha sido mucho más que una red de alojamientos: es una institución pública que custodia, promueve y difunde el patrimonio cultural de España. En sus 99 Paradores repartidos por todas las comunidades autónomas -más una franquicia en Portugal- y con especial presencia en localidades de menos de 35.000 habitantes, el arte forma parte esencial de la experiencia. Tapices, esculturas, obra gráfica, pintura, mobiliario, fotografía o piezas arqueológicas hacen que alojarse en un Parador sea como dormir en un museo. Su colección de arte, con más de 10.000 obras, es probablemente la más extensa y dispersa del país en cuanto a exposición simultánea.
Pero no se trata solo de conservar. Paradores apuesta activamente por el arte contemporáneo español y el mecenazgo, incorporando cada año a su colección nuevos artistas emergentes y consagrados. Esta apuesta convierte a Paradores en un escaparate vivo de la cultura, accesible y comprometido con el turismo cultural de calidad.





