Hoy sábado, la avenida del Tibidabo acoge una jornada festiva y popular para homenajear este emblemático medio de transporte, que se podrá visitar también mañana domingo, 8 de noviembre. Inaugurado en 1901, el Tramvia Blau es un elemento clave de la memoria histórica de la ciudad y cuenta con unidades protegidas como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN).
Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) y el distrito de Sarrià – Sant Gervasi del Ayuntamiento de Barcelona han organizado conjuntamente unas jornadas festivas este fin de semana para rendir homenaje al Tramvia Blau en su 125 aniversario . Así se podrá visitar los días 7 y 8 de noviembre, así como los días 14 y 15 de noviembre cuando además también se abrirán las puertas del taller del Tramvia Blau. La celebración estaba prevista el fin de semana del 31 de octubre y 1 de noviembre, pero se aplazó en señal de duelo y respeto por las víctimas del accidente ferroviario en Toledo.
La celebración central de la efeméride consistirá en una chocolatada popular abierta a toda la ciudadanía hoy sábado 7 de noviembre por la mañana. Para la ocasión, se trasladará y se expondrá la unidad número 5 del Tranvía Azul en la avenida del Tibidabo -entre el paseo de Sant Gervasi y la calle de García-Mariño- de forma que los asistentes la podrán visitar este sábado, 7 de noviembre (de 11 ha 20 h) y domingo 8 de noviembre.
En cuanto al fin de semana del 14 y 15 de noviembre , se abrirán las puertas de los talleres del Tramvia Blau donde se encontrará el emblemático medio de transporte. Además, para conmemorar este hito histórico, TMB ha editado un billete conmemorativo especial del 125 aniversario. Y durante este mes de noviembre, el Espai Mercè Sala de TMB acogerá una exposición repasando la historia del Tramvia Blau y reivindicando su papel en la transformación del Tibidabo, así como su valor como patrimonio histórico y símbolo de la memoria colectiva de Barcelona.
Desde su inauguración oficial, el 29 de octubre de 1901, ha sido testigo de la transformación de la montaña del Tibidabo y se ha convertido en un elemento destacado de la memoria histórica de la ciudad de Barcelona especialmente reconocido por su característico color azul.
125 años de historia de un transporte singular
Cuando en 1971 desaparecieron los tranvías de Barcelona, el Tramvia Blau quedó como el único superviviente. En 1979, la Sociedad Anónima El Tibidabo le cedió a la ciudad, y la Comisión Ejecutiva Municipal del Ayuntamiento de Barcelona se hizo cargo. Poco después, en 1981, TMB asumió su gestión, material móvil y mantenimiento.
El valor histórico del Tramvia Blau recibió el reconocimiento institucional definitivo el 23 de mayo de 2023, cuando la Generalitat de Catalunya declaró Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) treinta elementos singulares del patrimonio ferroviario catalán. Entre estos bienes protegidos figuran los tranvías 2, 5, 6, 7, 8 y 10, así como la jardinera 129 (fruto de la transformación de la unidad número 9). Esta alta distinción garantiza la protección, preservación y reconocimiento de ese legado de un valor patrimonial excepcional para Barcelona y Cataluña.





