El XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías será, de este modo, también un encuentro con la sociedad y con sus distintas realidades, porque la Semana Santa se vive en las calles, pero también se construye acompañando a quienes caminan por ellas.
26 de Agosto 2026.- La dimensión social y solidaria de las cofradías ocupará también un lugar destacado en el XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías, que se celebrará en Salamanca, con una acción especialmente significativa de la Fundación AVIVA, entidad salmantina comprometida con la inclusión y la participación en la comunidad de las personas con discapacidad y sus familias.
La Junta de Semana Santa de Salamanca quiere que este Encuentro sea, además de un espacio para compartir la riqueza de nuestras tradiciones, un reflejo de una realidad cofrade comprometida con la sociedad y con todas las personas. Por ello, la acción solidaria se incorpora de manera natural a un programa que pretende mostrar que la Semana Santa no se limita a las calles, a los cultos o al patrimonio, sino que tiene también una profunda dimensión humana y social.
Desde la toma de posesión del actual Consejo Rector, presidido por Francisco Hernández Mateo, la Junta de Semana Santa de Salamanca ha manifestado de manera expresa su voluntad de colaborar con las distintas realidades sociales presentes en nuestra ciudad, acompañando y apoyando, dentro de sus posibilidades, las iniciativas que desarrollan las 18 cofradías, hermandades y congregaciones que la integran.
Esta voluntad de colaboración se ha manifestado, desde el primer momento, en una actitud abierta y cercana a las necesidades de la sociedad salmantina. Siempre que ha estado en sus manos, la Junta de Semana Santa ha querido acompañar y apoyar aquellas iniciativas y realidades que necesitan colaboración, convencidos de que las cofradías no pueden permanecer al margen de su entorno, sino que deben estar presentes allí donde haya una necesidad, un proyecto solidario o una realidad que requiera apoyo y acompañamiento.
En este sentido, la colaboración con AVIVA adquiere un significado especial, al poner de manifiesto la importancia de contemplar todas las realidades sociales y avanzar hacia una sociedad verdaderamente inclusiva, en la que todas las personas puedan participar, disfrutar y sentirse parte de la comunidad.
La inclusión forma parte, por tanto, de esa mirada amplia que la Junta de Semana Santa quiere imprimir a su labor. Una mirada que entiende que la tradición cofrade debe estar al servicio de las personas y que el patrimonio, la cultura y la religiosidad popular adquieren todo su sentido cuando son capaces también de generar encuentro, acompañamiento y compromiso.
Y aunque un Encuentro de estas dimensiones exige responsabilidad y compromiso y la seguridad de participantes y ciudadanos debe ser una prioridad, respetando siempre las indicaciones de las autoridades y de la organización, los accesos, aforos y espacios habilitados, del mismo modo, la caridad forma parte de la esencia cofrade. Ayudar, acompañar y estar al lado de quienes más lo necesitan no es algo accesorio, sino uno de los pilares de nuestras hermandades y de su compromiso con la sociedad.
Por ello, el XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías quiere ser también una oportunidad para poner en valor esta dimensión caritativa y social, mostrando a todos los participantes llegados desde distintos puntos de España que la Semana Santa de Salamanca es una Semana Santa viva, abierta y comprometida con su entorno.
La acción solidaria de AVIVA durante el Encuentro simboliza así una convicción de la Junta de Semana Santa de Salamanca: las cofradías tienen que estar cerca de las personas y abiertas a todas las personas. Y hacerlo no solamente desde el discurso, sino desde la colaboración concreta, desde la cercanía y desde la capacidad de sumar esfuerzos con aquellas entidades que trabajan cada día por construir una sociedad más justa, más participativa y más inclusiva.
El XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías será, de este modo, también un encuentro con la sociedad y con sus distintas realidades, porque la Semana Santa se vive en las calles, pero también se construye acompañando a quienes caminan por ellas.





