Barcelona, 18 de septiembre de 2026.– Por primera vez, L’Aquàrium de Barcelona abrirá al público parte de sus espacios científicos y técnicos, coincidiendo con la puesta en marcha de la nueva sala de cuarentena del centro. Los fines de semana del 19 y 20, 26 y 27 de septiembre, y como parte de las festividades de La Mercè en Barcelona, las personas que se hayan registrado previamente podrán acceder, en los horarios establecidos, a zonas que normalmente están restringidas y descubrir qué ocurre detrás de los acuarios: desde la adaptación de nuevos organismos hasta el seguimiento veterinario, el control de la calidad del agua, la reproducción de especies y proyectos de conservación.«Las festividades de La Mercè también son una oportunidad para descubrir Barcelona desde una perspectiva diferente. L’Aquàrium ha formado parte de la ciudad durante más de 30 años, pero hay una parte que ni siquiera muchos de sus visitantes habituales han visto jamás. Abrir estos espacios por primera vez nos permite compartir esta Barcelona más desconocida y mostrar el conocimiento, la investigación y el trabajo de los muchos profesionales detrás de cada acuario», dice María José Peretó, directora de L’Aquàrium de Barcelona.
Una nueva sala para garantizar la adaptación, el cuidado y el bienestar de los animales
La nueva sala de cuarentena cumple tres funciones principales: es el espacio donde llegan y se adaptan los nuevos organismos antes de incorporarse a los acuarios del centro, funciona como área hospitalaria para animales que necesitan seguimiento veterinario y también alberga programas de reproducción e investigación.
Cuando llega un nuevo animal, el equipo revisa su estado de salud y aplica los protocolos específicos de cuarentena para cada especie. Esta fase previene la transmisión de posibles enfermedades al resto de organismos y, al mismo tiempo, facilita que el animal se adapte progresivamente al nuevo hábitat, conviva con otros individuos y se adapte a las nuevas condiciones de alimentación.
La sala también realiza funciones de enfermería y atención veterinaria. Cuando un animal que se encuentra en una zona de exposición enferma, puede ser trasladado a esta zona hospitalaria, donde el equipo técnico lo supervisa de forma más individual y aplica los tratamientos necesarios hasta su recuperación. Disponer de un espacio diferenciado permite actuar en cada caso sin interferir con el funcionamiento habitual del resto de los acuarios y facilita un control más preciso de la evolución del animal.
La sala de cuarentena también incorpora acuarios específicamente destinados a proyectos de reproducción. En algunos casos, se mantienen parejas reproductoras; en otros, el equipo traslada y cuida las puestas procedentes de la zona de exposición.
La renovación de los espacios científicos y técnicos también ha permitido modernizar el laboratorio, incorporar sistemas de filtración más modernos y eficientes, mejorar la circulación del agua y reorganizar diferentes tanques y equipos. Entre las novedades está una nueva granja de coral, que amplía la capacidad del centro para trabajar en el mantenimiento y la reproducción de estos organismos.
En estos espacios, trabajan diariamente 25 profesionales, entre ellos biólogos, acuaristas y personal de mantenimiento, que supervisan los animales y los ecosistemas acuáticos. Su trabajo también incluye investigaciones aplicadas a las necesidades específicas del centro. Un ejemplo es el estudio de Gnathia maxillaris, un pequeño crustáceo parásito de los peces, que ha permitido analizar su ciclo biológico y diferentes sistemas para controlar su presencia en grandes acuarios.
Investigación, reproducción y conservación
La reproducción de especies es otra de las áreas de trabajo de L’Aquàrium. A lo largo de los años, el centro ha logrado reproducir con éxito 95 especies, incluyendo caballitos de mar, peces payaso, tiburones gato, sepias, medusas, tortugas de río, ajolotes y pingüinos.
Parte de esta actividad se lleva a cabo en colaboración con universidades y centros de investigación, que utilizan las instalaciones del centro para realizar estudios en condiciones controladas. L’Aquàrium ha colaborado con instituciones como el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), la Universidad de Barcelona (UB) y el Instituto de Ciencias Marinas (ICM-CSIC) en proyectos relacionados con la reproducción, microbiología marina, biodiversidad y ecosistemas acuáticos.
Esta actividad también está vinculada a proyectos de conservación del medio marino. Entre ellos se encuentra Save the Seahorses, una iniciativa de Anèl·lides para recuperar poblaciones de caballitos de mar frente a la costa de Barcelona, en la que L’Aquàrium alberga ejemplares capturados accidentalmente con redes de pesca artesanales hasta que puedan regresar al entorno natural.
El centro también ha participado en iniciativas como «Ni una nacra menos», promovida por IRTA, y el “Projecte Sèpia de l’Estartit”, y forma parte de IAM 30×30, una red de acuarios y museos mediterráneos que trabaja para contribuir al objetivo de proteger al menos el 30% de las áreas marinas del Mediterráneo para 2030.
«L’Aquàrium que no se ve», durante La Mercè
Los días 19, 20, 26 y 27 de septiembre, las personas que se hayan registrado previamente podrán acceder excepcionalmente a parte de estos espacios, en los horarios establecidos, y conocer a los profesionales que trabajan allí. Las plazas serán muy limitadas debido a las características de las instalaciones.
Durante la visita, se podrán visitar espacios como la nueva sala de cuarentena y el laboratorio, y aprender sobre los procesos que suelen estar detrás de escena, desde la llegada y adaptación de los animales hasta su seguimiento, atención veterinaria y cuidados, así como algunos de los trabajos de reproducción e investigación que se realizan allí.
Además, del 18 al 24 de septiembre, las entradas adquiridas a través de aquariumbcn.com tendrán un descuento de cinco euros y podrán utilizarse hasta el 30 de septiembre.





