Tras su excepcional acogida por parte de la ciudadanía -en poco menos de dos meses se entregaron 1.400 ejemplares en León y Ponferrada-, el organismo autónomo de la Diputación hará entrega de unidades del libro ahora reimpreso a todos aquellos que lo deseen como muestra del apoyo y del respaldo social hacia esta institución cultural con 32 años de vida

Leon, 5 de mayo de 2026.- El Instituto Leonés de Cultura acaba de reimprimir el libro ‘Los Decreta de 1188’, una obra popular, destinada a dar a conocer entre el gran público el contenido de documentos fundamentales para el avance de las libertades y de los derechos humanos, y cuya primera edición contó con una excepcional acogida por parte del público. Esta institución comenzó a ofrecerla de modo gratuito a principios del noviembre de 2025 tanto en León ciudad como en Ponferrada, y en poco menos de dos meses se entregaron las 1.400 unidades de las que constaba esa primera tirada.
A partir de hoy, y siguiendo la misma dinámica, el ILC entregará ejemplares de la obra a todo aquel ciudadano interesado en ella, a razón de uno por persona, tanto en el Edificio Fierro de León ciudad (calle Puerta de la Reina, 1), sede del organismo autónomo, como en la Delegación de la Diputación Provincial en Ponferrada (calle Río Urdiales, 21), entre las 09.00 y las 15.00 horas los días laborables. Además, a todas las personas que lo deseen se les hará entrega en ambos emplazamientos, también de modo gratuito, del pack ‘Cartografía esencial de León’, que incluye reproducciones de mapas históricos del reino de León en el siglo XVIII, mapas provinciales del XVIII y del XIX, planos de principios del siglo XX de las ciudades de Astorga, La Bañeza, Ponferrada y León, y mapas topográficos de Picos de Europa, Las Médulas, el Alto Sil y las Hoces de Vegacervera, entre otros espacios; todo ello como muestra del apoyo y del respaldo que la sociedad leonesa ha venido demostrando hacia esta institución con 32 años de vida.
El texto, en concreto, recoge en español actual el texto de los Decreta o corpus emanado de las primeras Cortes documentadas de la historia, las convocadas por el rey Alfonso IX en 1188, así como todos los preceptos del Fuero de León (1017), una pionera recopilación de leyes que sirvió de base para muchos otros ordenamientos en diferentes territorios peninsulares. Se trata de una publicación de pequeño formato pensada para que estos documentos, que constituyen las grandes aportaciones jurídicas de esta tierra al avance de las libertades, sean conocidos y apreciados por toda la sociedad.
El libro cuenta con prólogos elaborados por el escritor Juan Pedro Aparicio (sobre los Decreta) y por el historiador Ricardo Chao (sobre el Fuero). Cada uno de ellos ofrece una contextualización pensada para conocer el momento histórico en el que aparecen esas disposiciones legislativas. De este modo, Juan Pedro Aparicio explica en su prólogo cómo, en el año 1188, la situación del reino de León “era extremadamente vulnerable”. “Algo específico debía de tener el reino para que los mentores de un rey casi niño le aconsejaran abrirse al pueblo, acaso porque lo que en otros reinos sería debilidad, en el de León era fortaleza -escribe Aparicio-. Así, de todo lo que el reino protagonizó, nada puede compararse a estas Cortes de 1188, en las que por primera vez en la historia el pueblo accede a una asamblea de la más alta decisión política. Y nada tan conceptualmente hermoso como los Decreta, en los que también palpita una vaga idea de lo que, con el transcurrir del tiempo, acabaría siendo la Declaración del Hombre y del Ciudadano”.
Y es que los Decreta de 1188 conforman un primer paso en la tradición jurídica occidental hacia la limitación del poder y la protección de derechos, ya que, como recuerda Juan Pedro Aparicio, estos decretos establecían principios clave “como la protección de los derechos individuales: vida, honra, propiedad; la prohibición de arrestos arbitrarios; la limitación del poder del rey mediante consulta con el consejo o la participación de los representantes del reino en decisiones importantes, como impuestos, guerra o tratados”.
El corpus documental emanado de los Decreta (o Decretos) de la curia regia de 1188 fue reconocido en 2013 por la Unesco como el testimonio documental más antiguo del sistema parlamentario europeo puesto que, como argumentaba la propia organización internacional, “refleja un modelo de gobierno y de administración original en el marco de las instituciones españolas medievales en las que la plebe participa por primera vez, tomando decisiones del más alto nivel, junto con el rey, la iglesia y la nobleza, a través de representantes elegidos de pueblos y ciudades”. Por su parte, Ricardo Chao comienza su introducción aludiendo al hecho de que el de León “fue un reino de leyes”, y para subrayar la importancia del Fuero asegura que durante siglos “se convirtió en referencia y ejemplo para gran parte de los fueros medievales de toda Hispania”. También hacer ver que varios de los decretos de las Cortes o curia regia de 1188 “parecen estar inspirados en el Fuero de León de 1017, como la inviolabilidad de los bienes ajenos o la seguridad de la casa”. “La reorganización legislativa del reino de León que supuso el Fuero tuvo su reflejo en la documentación, ya que a partir del reinado de Alfonso V se multiplicaron los diplomas por escrito, quedando fijados negocios y compraventas de todo tipo. León se sometía al imperio de la ley”, concluye Chao.





